Mientras que en la República Argentina el tipo de cambio oficial del dólar ya ha alcanzado los 134 pesos argentinos y el dólar blue o libre se vendía en el momento de la escritura de las presentes líneas a 297 pesos argentinos, en otros pares del mercado del forex la lucha se encuentra centrada en la paridad, concretamente en el par EUR/USD la moneda europea trata de mantenerse por encima de la moneda de los Estados Unidos, lo cual ha sido el estado natural de este par durante la mayor parte de la vida del euro, lo cual podría cambiar a corto o medio plazo debido a la gran volatilidad en los mercados que empezó con la pandemia y que de momento parece que va a quedarse con nosotros para desgracia de unos y ventana de oportunidad para otros, dado que es en la volatilidad de la cotización donde se mueven cierto tipo de inversores, por mucho que este tipo de especulación aumente el riesgo para el capital de esos mismos inversores.

Combatir la inflación; objetivo de la FED y del BCE

Las subidas de tipos de interés implementadas principalmente por la FED pero también llevadas a cabo por el que probablemente sea el segundo banco central más importante del mundo, el BCE, parecen dejar atrás definitivamente la forward guidance que venía guiando a estas dos instituciones desde hace años, con tipos de interés bajos que a su vez incentivaron que los bancos comerciales mantuvieran sus tipos de interés igualmente bajos facilitando de esta forma que el dinero fluyera a la iniciativa privada o pública, provocando en algunos casos el indeseable efecto de que no todo ese dinero terminase siempre en inversiones viables, como por ejemplo está ocurriendo en estos momentos con los fondos Next Generation de la UE, que según opinan algunos analistas, en ocasiones han terminado en gastos que no producen ningún valor añadido y han agravado el problema de la inflación, al inundar economías que habían parado en seco con decenas de miles de millones de euros utilizados a veces no en inversiones, sino en gastos que no tienen más objetivo que generar actividad puntual sin que genere ningún valor.

Pero ahora los tipos de interés de los dólares estadounidenses, y en menor medida de los euros, están subiendo y es previsible que sigan haciéndolo, provocando volatilidad en el mercado del forex -terreno en el que se mueven traders e inversores que tengan experiencia en mercados volátiles asumiendo, eso sí, un sustancial aumento del riesgo, en el caso de los traders también a causa del apalancamiento- y también aumentando el valor de esas dos divisas, algo bienvenido por algunos inversores después de que una riada de cientos de miles de millones de euros y dólares fuesen inyectados en la economía durante la pandemia haciendo que el valor de estas monedas cayese, lo que a su vez fue otra de las posibles razones que explican la alta inflación actual de la UE y los EEUU, la cual por otra parte parece que ayudó a impulsar el precio de ciertos activos que ahora han experimentado fuertes caídas en su cotización, en parte porque el dinero fiat se ha vuelto más atractivo, en parte porque en ocasiones la afluencia excesiva de dinero “sobrante” podría haber creado pequeñas burbujas que han pinchado y en parte porque la prudencia aconseja que ante la crisis que se avecina lo más sensato es colocarse en la máxima liquidez posible teniendo siempre en cuenta la carcoma que supone la inflación para el dinero líquido.

Previsiones para un futuro incierto

Los Estados Unidos, al contrario de lo que ocurre con otras economías desarrolladas que todavía tienen que recorrer un valle de lágrimas para recuperar la actividad anterior a la pandemia, ya ha recuperado y superado el PIB pre-COVID, por lo que las perspectivas de crecimiento se han moderado con respecto a otras grandes economías que todavía están pendientes de experimentar una gran subida como respuesta a una gran caída.

En cualquier caso la guerra en Europa y los avances de China en su camino para destronar a los Estados Unidos como cabeza de un mundo no ya unipolar, como ocurrió tras la caída de la URSS, o bipolar, como ocurría durante la Guerra Fría, sino multipolar, con la India, Brasil, la UE, Rusia, Nigeria o Turquía peleando por sus zonas de influencia con los Estados Unidos y China, provocarán que la incertidumbre en torno al futuro de la economía del gigante norteamericano y por lo tanto del resto del mundo, no sea tan fácil de dilucidar.