El dólar, sin competencia   

A pesar de un cierto respiro después de la pausa en las tasas de interés, la resiliente inflación en Estados Unidos y el prospecto de una política monetaria aún más ajustada continúan como soporte para el dólar que parece no tener competencia. Adicionalmente, el panorama global no parece dar señales, por el momento, que vaya a quitarle propulsión a la moneda americana. Ciertamente, los datos de alta frecuencia vienen mostrando una pérdida de dinamismo en los datos de actividad de Estados Unidos y la Reserva Federal había empezado a dar señales más concretas de una potencial pausa en el ritmo de ajuste de la política monetaria hacia fin de año. Sin embargo, los datos de inflación de mayo en Estados Unidos cambian el panorama. Más aún, la situación en el resto de las economías tampoco es muy alentadora como para encontrar factores que vayan a quitarle dinamismo al dólar. Ayer, el Banco Central Europeo redujo sus estimaciones de crecimiento para 2022 y 2023, mientras que elevó las proyecciones de inflación hasta 2024, denotando un empeoramiento en el panorama de la euro zona. Ciertamente, la elevada inflación en Estados Unidos y la apreciación nominal del dólar hacen que en términos reales la moneda americana empiece a lucir cara. De momento, el foco seguirá puesto en la política monetaria y en las señales que vaya da dar la Fed respecto de su tasa de política monetaria la próxima semana.

La normalización de las restricciones en China y la consecuente recuperación en la actividad junto con la estabilidad del yuan dan soporte a las monedas de mercados emergentes. Las mismas, medidas a través del índice de monedas de J.P. Morgan, terminaron apreciándose 2.0% en el último mes beneficiadas por la apreciación de 0.6% en el yuan, pero primordialmente por la apreciación de las monedas de América Latina. Dentro de EMEA, el desempeño de las monedas fue mixto ya que, si bien el rublo ruso se apreció 18% en el último mes, la lira turca acumuló una depreciación de 12.2%, mientras que en las otras monedas la apreciación promedio fue de 1.3%. La estabilización de la situación en China es un factor positivo no sólo para las monedas, sino para los activos de mercados emergentes. Sin embargo, todavía nos encontramos en un entorno de elevada volatilidad y cambiante percepción al riesgo que se ve afectada por los riesgos de una inflación persistente, principalmente en algunos mercados desarrollados. 

La menor presión del dólar y la estabilización en China volvieron a darle impulso a las monedas de América Latina. En su conjunto, las monedas de la región, medidas a través del índice LACI de J.P. Morgan, acumularon una apreciación de 2.9% en el último mes, por encima del desempeño de las monedas de mercados emergentes. Las mayores apreciaciones se dieron en el peso colombiano (-5.5%) y peso uruguayo (-5.6%) producto de la sorpresa en la primera ronda de las elecciones en el primero y de un Banco Central que viene haciendo todo lo necesario para luchar contra la inflación en el segundo. En el caso del real y del peso chileno, las apreciaciones de ambas monedas estuvieron en torno al 4.4% y 4.9%, respectivamente. La segunda vuelta de las elecciones en Colombia serán un test relevante para la región ya que un gobierno más promercado en Colombia debería ayudar a mejorar el sentimiento en la región. Por el lado del peso argentino, el mismo acumuló una depreciación de 4.0% en el último mes, similar a la registrada en el contado con liquidación (4.8%).         
 

Commodities| Ignorando los riesgos globales

Las materias primas en su conjunto continúan propulsadas por los precios de la energía y siguen operando al margen de la menor perspectiva de crecimiento y mayor fortaleza del dólar. En su conjunto, los commodities acumularon un retorno de 5.7% en el último mes, impulsados principalmente por la suba de 14.2% en el subcomponente de energía, ya que granos y metales preciosos tuvieron retornos de 0.4% y 0.6%, respectivamente, mientras que los metales industriales exhibieron una caída de 0.7%. Si miramos la suba de 35.8% en el precio de los commodities en su conjunto a través de los subcomponentes, se destaca que energía y granos son los únicos que explican los retornos, ya que cada uno acumula una suba de 96% y 32%, respectivamente, mientras que para el resto de los componentes el retorno promedio fue de 4.1%. Hasta ahora, los precios de las materias primas siguen mostrando un claro desacople con la dinámica de crecimiento global, las crecientes preocupaciones por un menor ritmo de crecimiento sincronizado y por un dólar que continúa apreciándose ya que no tiene competencia.

La semana que viene| Política monetaria en Estados Unidos; Actividad en América Latina

En el ámbito internacional, la reunión de política monetaria de la Reserva Federal marcará el pulso de la semana. El consenso se encuentra en que la próxima suba en la tasa de política monetaria será de 50pbs a 1.5%. El foco se encontrará en lo que mencionen respecto al ritmo futuro del ajuste monetario más allá de junio y julio, principalmente después de la reciente sorpresa inflacionaria. Fuera de esto, la atención estará en la encuesta de expectativas económicas ZEW en la euro zona y en la evolución de las ventas minoristas en EE.UU. durante mayo, a publicarse el martes y miércoles, respectivamente. El jueves se conocerán los datos de producción industrial y capacidad instalada de EE.UU. (mayo), mientras que el viernes será el turno del índice líder (mayo).

En la región, el foco estará puesto en las tasas de política monetaria de Brasil y en los datos de actividad de Uruguay, Perú y Colombia. El miércoles el Banco Central de Brasil dará a conocer la tasa de política monetaria, la cual se espera que subirá 50pbs a 13.25% desde el 12.75% actual. La semana comienza con los datos de producción industrial de abril en Uruguay y ventas minoristas de mayo en México.

Localmente, la atención estará puesta en los datos de inflación de mayo que se conocerán el martes. Según el último REM del BCRA, se espera una inflación de 5.2% para el mes de mayo.