El tipo de propuesta para la reestructuración de la deuda externa presentado ayer por la Argentina abre la puerta para una negociación larga, con los nuevos bonos a salvo de juicios en cortes internacionales mientras los “viejos” podrían sufrir el inicio de demandas por parte de los principales fondos de inversión, que se ven reacios a aceptar las quitas.

El análisis fue realizado en un informe de Bull Market Brokers a partir de la incorporación de una novedosa condición, que permite hacer un canje “parcial”, por cada serie de títulos, sin la necesidad de llegar al mínimo estipulado en las Cláusulas de Acción Colectiva (CAC), que en el caso de los papeles emitidos en 2005 son del 85% del total y del 66,6% para los colocados en la gestión de Mauricio Macri.

En ese sentido, la sociedad de Bolsa recuerda que no va a haber “cross default” entre los bonos que se emitan por la nueva gestión y los anteriores, por lo que si se dejan de pagar estos últimos, como todo parece indicar, no se cae el canje de aquellos que hayan ingresado, que además podrán hacerlo por serie de título.

Por eso, desde Bull Market advierten que “la posibilidad de que ‘tres tipos de deuda externa’ floten en el mercado, dos con litigios y una sin litigio, hoy son altas”.

“Argentina deberá de negociar en este período para no entrar en un default en 2 de sus 3 leyes emitidas, con tres niveles de CAC distintas, y con unas CAC nuevas que permiten hacer flotar deuda nueva sin riesgos de litigio, con la deuda vieja bajo litigio”, evaluó el informe, en referencia a los títulos emitidos en 2005 y a partir de 2016, que tienen condiciones diferentes.

“Dejando a las cortes internacionales la decisión final, y poniendo bajo riesgo permanente los nuevos bonos Ley Extranjera, que estarán flotando bajo un resguardo legal que no está claro si las cortes internacionales le darán lugar si hay demandas contra Argentina por las CACs anteriores”, reza el reporte.

Por eso, en Bull Market esperan que “esta complejidad de eventos nos hace reafirmar que las paridades de los nuevos bonos difícilmente superen el 45/50% por los próximos meses”, al tiempo que afirman que “debemos prepararnos para un escenario de largo default, que podría ir más allá de 2020, si Argentina mantiene este estatus legal”.

“Hay indicios fuertes de que la propuesta de canje tal como está escrita en lo legal será la definitiva, en lo económico esperamos un premio extra pero no llegaría a compensar las implicancias del prospecto publicado ayer”, consideraron.

El trabajo recuerda que hasta ahora hubo tres grupos de bonistas que rechazaron la propuesta. El Ad Hoc Creditos Group, que tienen más del 25% de los títulos emitidos durante el macrismo (Globales) y el 15% de los de 2005 (Discount y Par); el Exchange Bondholder Group, con el 16% de los papeles del canje de Lavagna; y el Argentina Creditor Committee, con USD5.000 millones, equivalentes al 7,5% del monto que buscará reestructurar el Gobierno.

“Los tres tendría 35% de los bonos ley extranjera, lo suficiente para bloquear la reestructuración”, alertó Bull Market.