El Banco Central de Brasil decidió hoy por voto unánime elevar a 5,25% su tasa de interés de referencia (Selic), por temor a un mayor avance de los precios minoristas.

El Comité de Política Monetaria (Copom) evaluó la evolución de la variante Covid-19 Delta y afirmó que agrega riesgo a la recuperación económica global. 

Sin ambargo, evaluó que, a pesar de los recientes movimientos en las curvas de interés, aún existe un riesgo relevante de un aumento de la inflación en las economías centrales. 

"Aun así, el entorno para los países emergentes se mantiene favorable con estímulos monetarios de largo plazo, programas fiscales y la reapertura de las principales economías", dijo esta tarde.

En relación a la actividad económica brasileña, los indicadores recientes continúan mostrando una evolución positiva y no implican un cambio relevante para el escenario prospectivo, que contempla una robusta recuperación del crecimiento económico a lo largo del segundo semestre del año.

"La inflación al consumidor sigue siendo persistente. Los últimos indicadores publicados muestran una composición más desfavorable. Destaca la sorpresa con el componente subyacente de la inflación de los servicios y la continua presión sobre los bienes industriales", amplió.

Agregó que además, existen nuevas presiones sobre componentes volátiles, como el posible aumento de la sobretasa arancelaria y nuevos aumentos en el precio de los alimentos, ambos derivados de condiciones climáticas adversas. 

Juntos, estos factores conducen a una revisión significativa de las proyecciones a corto plazo, sopesó.

El Copom consideró que las diversas medidas de inflación subyacente se encuentran por encima del rango compatible con el logro de la meta de inflación.

Las expectativas de inflación para 2021, 2022 y 2023 calculadas por la encuesta Focus son de alrededor del 6,8%, 3,8% y 3,25%, respectivamente; 

"En el escenario básico, con una trayectoria para la tasa de interés extraída de la encuesta Focus y un tipo de cambio a partir de USD / BRL 5,15, y evolucionando según la paridad del poder adquisitivo (PPA), las proyecciones de inflación de Copom se basan en alrededor de 6,5%. para 2021, 3.5% para 2022 y 3.2% para 2023", precisó. 

Dijo que este escenario asume una trayectoria de tasas de interés que asciende a 7.00% anual este año se mantiene en este valor durante 2022 y desciende hasta el 6,50% anual en 2023. 

En este escenario, las proyecciones de inflación de precios regulados son 10.0% para 2021 y 4.6% para 2022 y 2023. 

El Comité enfatizó que, en su escenario básico de inflación, los factores de riesgo se mantienen en ambas direcciones.

Por un lado, una posible reversión, aunque parcial, del reciente aumento de los precios internacionales de las materias primas en moneda local produciría una trayectoria de inflación por debajo del escenario base.

Por otro lado, mayores extensiones de las políticas fiscales en respuesta a la pandemia que presionan la demanda agregada y empeoran la trayectoria fiscal podrían elevar las primas de riesgo del país. 

A pesar de la reciente mejora en los indicadores de sostenibilidad de la deuda pública, el alto riesgo fiscal sigue generando una asimetría al alza en el balance de riesgos, es decir, con trayectorias de inflación superiores a las proyectadas en el horizonte relevante de política monetaria.

El Copom reitera que perseverar en el proceso de reformas y ajustes necesarios en la economía brasileña es fundamental para permitir que la economía se recupere de manera sostenible. 

El Comité también enfatiza que las cuestiones sobre la continuidad de las reformas y los cambios permanentes en el proceso de ajuste de las cuentas públicas pueden elevar la tasa de interés estructural de la economía.

Considerando el escenario básico, el balance de riesgos y la amplia gama de información disponible, el Copom decidió por unanimidad elevar la tasa de interés básica en 1,00 punto porcentual, hasta el 5,25% anual. 

El Comité entiende que esta decisión refleja su escenario básico y un balance de riesgos de varianza mayor de lo habitual para la inflación prospectiva y es compatible con la convergencia de la inflación a las metas en el horizonte relevante, que incluye el año calendario 2022 y, en menor medida , el de 2023. 

Este ajuste también refleja la percepción del Comité de que el reciente deterioro de los componentes inerciales de los índices de precios, en medio de la reapertura del sector servicios, podría provocar un mayor deterioro de las expectativas de inflación

El Copom considera que, en este momento, la estrategia de ser más oportunos en el ajuste de la política monetaria es la más adecuada para garantizar el anclaje de las expectativas de inflación. 

Sin perjuicio de su objetivo fundamental de garantizar la estabilidad de precios, esta decisión también implica suavizar las fluctuaciones en el nivel de actividad económica y promover el pleno empleo, explicó.

En este momento, el escenario base del Copom y el balance de riesgos indican que un ciclo de alza de tasas de interés a un nivel por encima de neutral es apropiado.