La restauración del cepo cambiario, en su versión más dura, puso nuevamente en el tapete a la ex presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, quien fuera la responsable de imponer los controles sobre el MULC en 2011. Hoy presidenta de la FIDE, sostuvo: "La regulación de la fuga de capitales se transformó en un factor esencial en la estabilización del mercado de cambios, condición necesaria para ingresar en un camino de recuperación de la economía".

Así, durante un desayuno de trabajo, la ex presidenta de la autoridad monetaria reivindicó los controles de cambio y señaló que será imprescindible para que la gestión de Alberto Fernández logre revertir la crisis y encaminarse a un nuevo ciclo de crecimiento.

Además se refirió a las necesidades de encarar la búsqueda de soluciones frente al deterioro de los indicadores de bienestar social. También afirmó que las obligaciones de la deuda se imponen como prioridad. En ese sentido, dijo: "Hay dos frentes prioritarios que deberá enfrentar el nuevo gobierno: la renegociación de la deuda y el impulso a un acuerdo social que compatibilice la emergencia social con un sendero de recuperación del crecimiento, reducción de la inflación y progresiva mejora de los ingresos del trabajo. Las políticas públicas - financiera, fiscal y de ingresos- estarán al servicio del objetivo central de volver a privilegiar a la produccion y el trabajo"

En el encuentro, organizado por FIDE, participaron también el secretario general de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, y el ex ministro de Trabajo Carlos Tomada.

Palazzo hizo eje en la necesidad de recomponer salarios en paralelo a las mejoras de productividad. "Las paritarias no pueden ser solamente la discusión del ajuste por inflación de los salarios, que es a lo que nos llevó el gobierno de Macri", dijo-

Tomada sostuvo: "Macri nos lega el aprendizaje de que el desarrollo con inclusión social solo puede alcanzarse mediante el trabajo formal y con derechos".