En marzo, de la mano de la nueva política monetaria, que busca inyectar liquidez en forma acelerada para mitigar el impacto de la crisis sanitaria sobre la actividad económica, los préstamos en pesos al sector privado aceleraron su ritmo de crecimiento.

En términos nominales y sin estacionalidad subieron 3,4% promedio mensual, el mejor desempeño de los últimos cuatro meses, y por encima de la inflación del mes, que según el promedio de los analistas y banqueros de la city que participan en el REM, será de 2,6%. La variación interanual fue de 25,2%. Las líneas destinadas esencialmente a las empresas (adelantos, documentos y otros préstamos) fueron las que traccionaron el crecimiento del mes, debido a la mayor necesidad de fondos que ocasionó la interrupción de muchas actividades, destacó el Informe Monetario Mensual publicado ayer por el BCRA.

El documento agregó: "A partir de la segunda quincena de marzo se observó un aumento de la demanda de dinero transaccional como resultado de la combinación de diferentes factores: motivos precautorios, la imposibilidad de concertar depósitos a plazo de manera presencial, y el cobro del subsidio extraordinario destinado a beneficiarios de asignaciones sociales y jubilados durante los últimos días. Así, en términos reales y desestacionalizados, el circulante en poder del público completó un aumento promedio mensual de 2,6%, mientras que los depósitos a la vista en pesos del sector privado crecieron 6,6%".