El precio del bitcoin en dólar estadounidense se derretía a menos de 40.000 dólares, con mínimos en 33.500, como consecuencia de la decisión de China de prohibir las transacciones de criptomonedas.

China prohibió a las instituciones financieras y empresas de pagos que presten servicios relacionados con transacciones de criptomonedas, y advirtió a los inversores institucionales en contra de las operaciones especulativas con ese tipo de divisas.

La caída en el valor del bitcoin también arrastraba a otras criptomonedas como Ethereum, cuyo precio en dólar estadounidense se desplomó hasta la zona de los 2.000 unidades, tras lo que rebotaba, 

 
La caída de las criptomonedas provocó miles de millones de pérdidas en capitalización bursátil.

 

Por qué cae bitcoin


Como consecuencia de la prohibición, estas instituciones no deben ofrecer a los clientes ningún servicio relacionado con las criptomonedas, lo que incluye a los bancos y los canales de pago en línea, el registro, la negociación, la compensación y la liquidación de criptoactivos.

La medida fue establecida en una declaración conjunta de las asociaciones Nacional de Finanzas por Internet, la Bancaria, y de Pagos y Compensación de China.

Estos organismos agregaron que "recientemente, los precios de las criptomonedas se dispararon y desplomaron, y el comercio especulativo repuntó, infringiendo gravemente la seguridad de la propiedad de las personas y perturbando el orden económico y financiero normal".

China también restringió los operadores de criptomonedas y las ofertas iniciales de monedas (ICO), pero no prohibió la tenencia por parte de particulares.

Las instituciones no deben prestar servicios de ahorro o fideicomiso de criptodivisas, ni emitir productos financieros relacionados.

El comunicado también destacó los riesgos del comercio de criptomonedas, al afirmar que "no están respaldadas por un valor real", sus precios son fácilmente manipulables y los contratos de comercio no están protegidos por la ley china.

El Banco Popular de China puso en marcha semanas atrás el yuan digital, que se puede emplear para transacciones comerciales a través de Alipay, la plataforma de pagos del gigante del comercio electrónico Alibaba.


El lunes último circuló fuerte en las redes el rumor de que Tesla habría vendido sus tenencias en bitcoin, a lo que su director ejecutivo, Elon Musk, respondió que no era cierto, pero no aclaró si está decidido que no lo hará, lo cual no aplacó la incertidumbre que reina en el mercado cripto.

Cuatro días antes, la empresa de autos eléctricos anunció que dejará de aceptar bitcoin como forma de pago.

"Tesla ha suspendido la compra de vehículos usando Bitcoin. Estamos preocupados por el rápido aumento en el uso de combustibles fósiles para el minado y transacciones de Bitcoin, especialmente carbón, que tiene el peor nivel de emisiones que cualquier combustible", aseguró el propio Musk, en un comunicado que publicó en su cuenta de Twitter.

Por otra parte, el viernes último se conoció que Binance, la mayor plataforma del mundo en lo que respecta al intercambio de criptomonedas, está siendo investigada por el Departamento de Justicia y el Servicio de Impuestos Internos de los Estados Unidos ante unas presuntas prácticas de lavado de dinero y delitos fiscales.

Durante el fin de semana se sumó la noticia que Square, la empresa para pagos propiedad del CEO de Twitter, Jack Dorsey, anunció que no volverá a invertir en bitcoin, donde perdió 20 millones de dólares en las últimas semanas.

Square había iniciado una inversión en la criptomoneda en octubre de 2020 con 50 millones de dólares, para luego sumar otros US$ 170 millones en febrero último.

Historia de bitcoin: qué es y cómo funciona la criptomoneda

El concepto de criptomoneda tiene su origen a fines de los noventa por el ingeniero informático Wei Dai, que diseñó un software de código abierto que conectaba computadoras y dio origen al nacimiento del Bitcoin, que tras un vertiginoso crecimiento en su cotización hoy se desploma por la decisión de China de prohibir su comercialización por considerarla una operatoria especulativa.

En el mundo de la criptodivisa no existe la moneda metal ni el billete físico, y todo queda circunscripto a un protocolo virtual a través de una red procesada por algoritmos que se reparte de manera aleatoria.

Cuánto cuesta un bitcoin

Entre enero y marzo de 2010 el valor del Bitcoin era irrelevante en virtud que operaba únicamente entre adictos a la criptografía que lo tomaban como un pasatiempo.

Recién a principios del 2010, el Bitcoin mostró su faceta más real a través del sitio bitcoinmarket.com, y a mediados de año se realizó la primera transacción cuando el programador Laszlo Hanyecz compró dos pizzas en un comercio de Florida, Estados Unidos.

La decisión de Hanyecz resultó el puntapié inicial para que en el corto plazo el valor del bitcoin subiera 1.000%, pasando de USD 0,008 a USD0,08 por unidad, para seis meses después alcanzar la paridad con el dólar.

Desde entonces el valor del bitcoin mostró una tendencia alcista y desde julio de 2020 saltó de USD10.000 a los USD 65.000 de la primera semana de mayo.

Esta abrupta suba, en principio, tuvo dos lecturas: la sobreabundancia de dólares emitidos a raíz de la pandemia, y la necesidad de eludir los controles cada más severos que recaen en los inversores off-shore, que apuestan al bitcoin como una nueva forma de evasión tributaria.

Pero no todas son flores para quienes apuestan a las criptomonedas: las críticas por el gasto excesivo de energía que requiere la red bitcoin forma parte de grandes debates de especialistas internacionales.

Cómo se fabrica un bitcoin

A medida que se realizan, las transacciones se integran en bloques, especie de “cajas” que contienen transacciones. Cada 10 minutos, un bloque se “cierra” y sale a la red. El bloque, además de las transacciones, tiene una marca temporal, un código que lo vincula con el anterior, y un código propio que lo vinculará al siguiente, creándose así una cadena.

De ahí que la base de datos sea una cadena de bloques. Para integrarse el nuevo bloque requiere ser verificado a través de computadoras conectadas a la red de la criptomoneda.

A principios de 2017, Bitcoin utilizaba 6,6 teravatios/hora de energía al año. En octubre de 2020, esa cifra ascendía a 67 teravatios/hora. Ahora, unos meses más tarde, casi se ha duplicado hasta alcanzar los 121 teravatios/hora, según los investigadores de Cambridge, suficiente para hacer funcionar toda la universidad durante casi 700 años.

Según estos mismos cálculos, si el Bitcoin fuera un país, solo otros 30 países utilizarían más electricidad. Superaría las necesidades anuales de energía de los Emiratos Árabes Unidos, los Países Bajos, Filipinas, Bélgica, Austria o Israel.

Pero el golpe más duro lo recibió con la decisión de China de prohibir su comercialización por considerarla una actividad especulativa, por lo que su cotización se desplomó a valores por debajo de los USD35.000.