La base monetaria se expandió 17% en términos nominales en lo que va del año al 27 de marzo, aun cuando usualmente en ese período hay una caída estacional en la demanda de esa definición de dinero, apuntó un informe de Quantum Finanzas

La consultora que dirige Daniel Marx explicó que durante enero y febrero de este año, el Central contrajo la oferta de base siguiendo el ciclo. Pero que en marzo, como reacción a los efectos de la pandemia COVID-19, está expandiendo significativamente la oferta y hay razones para pensar que esto probablemente continúe y se acelere. "El financiamiento monetario, inserto en una política fiscal expansiva diseñada en el actual contexto de una importante caída de ingresos y actividad, abre distintos interrogantes sobre la repercusión en la inflación y los tipos de cambio alternativos en los próximos meses", agregó.  

Quantum precisó que la contracción de la base monetaria en los primeros dos meses del año fue de 18.000 millones de pesos. En marzo hubo una expansión de 500.000 millones de pesos de ese agregado.

Quantum calculó la variación de base monetaria real (deflactada por IPC) respecto de diciembre de cada año entre los meses de octubre-marzo de los últimos 5 años. En marzo se expandió 18%, contra contracciones del orden del 9% en el mismo mes de los años anteriores. También mostró que, a fin de marzo último, la base monetaria fue un 3% más alta que el promedio de los años anteriores." Sin embargo, también notamos que viene de niveles en los meses previos bastante debajo de los promedios observados en los años anteriores. Visto así, se nota que hubo una caída simultánea en la demanda real de ese dinero y un sesgo monetario contractivo que había sido importante", completó.

Quantum mencionó que, por el momento la expansión de base no tiene mayor impacto sobre precios y tipo de cambio por tres causas:

1 - Hay dificultades, actuales y anticipadas para algunos, en la cadena de pagos –no funcionan los canales de transmisión habituales- y la inyección de dinero busca mitigar esas falencias.

2 - Parece haber alguna preferencia por liquidez en pesos ante la incertidumbre sobre la evolución de la economía y cobranza de ventas.

3 - Como ciertos agentes económicos están muy dolarizados y necesitan pesos para sus pagos -pesos que en el escenario anterior recibían de la actividad o de dólares que vendían bajo formatos variados-, ahora muy probablemente generando oferta adicional de dólares –con repercusiones en los tipos de cambio- para satisfacer su demanda de pesos. 

"Como comentario adicional, si los bancos empiezan a prestar no sólo hay que mirar la expansión de base monetaria sino también el impacto del multiplicador -hasta hace poco en caída-, aumentando la cantidad relativa de dinero en un contexto de menor nivel de actividad", advirtió.

Quantum amplió que, estando en una situación particularmente anómala, la incertidumbre se plantea hacia adelante. "Con una muy fuerte caída en la actividad e ingresos y vulnerabilidades dadas en el sistema de pagos es clave observar no solo la forma de respuesta desde el Central sino también, en especial, cómo se comportará la demanda de dinero", indicó.

Y aconsejó que, para reducir la incertidumbre en este complejo escenario, el desafío es impulsar un escenario que restituya e incrementen la demanda de dinero. 

"Algunos elementos que contribuirían a ello podrían incluir acuerdos de política con consensos amplios referidos a disminuir vulnerabilidades y dar plataforma de dinamismo a la economía del país. Esto incluye una ratificación de evitar extraer valor a tenencias en pesos, respeto al cumplimiento de reglas de juego locales, formas de arreglo de deuda externa, y, sobre todo, formular mecanismos de apertura de oportunidades para uso efectivo en empleo e inversiones. Así, sería conducente un aumento en la oferta monetaria tendiente a contribuir al movimiento de la economía y disminuir riesgos de mayor inflación", recomendó.