Michael Burry, el hombre que inspiró el libro The Big Short y la película homónima, apostó más de 500 millones de dólares en la Bolsa contra Tesla, la automotriz fundada por el magnate Elon Musk, de acuerdo con datos revelados ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC).

Burry, médico y neurólogo estadounidense nacido en San José, California, en 1971 (49 años), se hizo mundialmente conocido cuando en plena crisis de las hipotecas de riesgo de 2008 apostó todo contra esos activos, creando derivados financieros (CDS) que lo volvieron multimillonario a él y a varios de sus clientes.

Las finanzas inicialmente fueron en realidad un hobby para Burry, quien en sus años universitarios se concentró en sus estudios y residencia de medicina.

De acuerdo con varias fuentes de medios internacionales sobre su vida, Burry se autodiagnosticó con el Trastorno del Espectro Autista, una condición que, según reconoció, es una carga para su vida social pero que lo ha ayudado en el demandante mundo de las inversiones

Su carrera como inversor profesional la comenzó en el año 2000, cuando fundó Scion Capital, un fondo de cobertura que hoy ya no existe. Sus primeros millones los consiguió apostando contra la burbuja de las empresas tecnológicas en Wall Street. Durante varios años, sus inversiones superaron ampliamente el rendimiento del índice S&P de la Bolsa de Nueva York.

Pero no fue hasta pasado el 2005 cuando Burry comenzó a concentrarse en ciertas inversiones que marcarían su futuro con un inversor sobresaliente.

Como se puede ver a través del personaje protagonizado por el actor Christian Bale en "The Big Short" (La Gran Apuesta), Burry dedicó largos años a investigar las hipotecas sup-prime (de alto riesgo) en Estados Unidos.

Burry se concentró en las tasas variables de esas hipotecas otorgadas a personas con bajo poder adquisitivo pero calificadas con AAA, la mayor nota, por las agencias de riesgo.

Burry advirtió que cuando esas tasas de interés subieran, los créditos comenzarían a entrar en morosidad y luego caerían en impago. Para poder apostar a su hipótesis, convenció a varios bancos de inversión a crear para él derivados financieros para apostar en corto contra esos activos.

En la película The Big Short se muestra como varios de los inversores que Burry tenía adentro de su fondo Scion Capital lo fueron abandonando, descreidos de sus predicciones que tardaban demasiado en concretarse, pero otros se quedaron con él hasta el final y cosecharon cientos de millones de dólares en ganancias

Tras esas apuestas, Burry abrió un nuevo fondo, Scion Asset Management, y volvió a la fama luego del caso GameStop, la casa de venta de video juegos físicos que bordeaba la quiebra pero cuyas acciones saltaron exponencialmente conlos "trolls" de Reddit.

A contramano del mercado, Burry tenía posiciones compradas a largo plazo de GameStop. Cuando esas acciones subieron de forma explosiva por el accionar de miles de inversores minoristas, varios fondos de cobertura que habían apostaron contra GameStop entraron en crisis. SIn embargo, Burry capitalizó este movimiento y se alzó nuevamente con millones de dólares.

¿Por qué Burry va a la guerra contra Tesla y Elon Musk?

No es nuevo que Burry se muestre negativo con Tesla y sus declaraciones recientes indicaban una perpectiva bajista contra las acciones de la productora de autos eléctricos.

"Sí, estoy corto en Tesla, pero aquí van algunos consejos gratuitos para un buen tipo... En serio, liquida entre el 25 y el 50% de tus acciones a su ridículo precio actual", había tuiteado Burry con el hashtag # TeslaSouffle en el inicio de 2020, antes de borrar su cuenta @michaeljburry ("Casandra"), cuando Tesla era una sensación en los mercados con alzas superiores al 700%.

En otro tuit, Burry había mencionado además que que la dependencia de Tesla de los créditos regulatorios para generar ganancias también es un impedimento para las perspectivas a largo plazo de la empresa.

Pero Burry fue más allá de un simple tuit. Un reciente documento enviado por la firma de fondos de Burry a la SEC mostró que al 31 de marzo de 2021, había acumulado opciones de venta bajista de 800.100 acciones de la compañía fundada por Elon Musk.

Estas opciones le permiten a Burry vender las acciones que a marzo valían 534 millones de dólares, a un precio "de ejercicio" puntual antes de una determinada fecha de vencimiento. Burry podrá hacer efectivo un gran beneficio si el valor de esos activos caen por debajo de ese precio estipulado en los contratos de derivados que posee.