Producto del aislamiento preventivo social y obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional el 20 de marzo pasado con el objetivo de aplanar la curva de contagios de Covid-19, el uso de cheques electrónico registró un crecimiento exponencial en los últimos dos meses.

Respecto de marzo, la cantidad de e-cheq se multiplicó hasta por 20 veces en algunas entidades financieras. A su vez, estos instrumentos representaron el 32% del total de cheques descontados en el mercado de capitales en mayo, mientras que antes de la pandemia su uso era cercano a cero.

Desde Banco Comafi indicaron a este diario que la emisión de cheques electrónicos pasó de 87 en marzo a 1.503 en abril y en mayo registraron un incremento de casi el 70%. Además indicaron que para junio esperan que el crecimiento del mes pasado se cuadriplique.

Acompañando el salto de este producto, Comafi desarrolló la posibilidad de descontar los e-cheqs en la entidad y avalarlos para su descuento en el Mercado de Valores. También ofrecen la emisión masiva por lote, para que puedan emitirse altos volúmenes de forma más simple y rápida.

Otro de los bancos que experimentó un muy importante crecimiento en el uso de cheques electrónicos por parte de sus clientes fue Santander. En mayo se emitieron más de 41.000 e-cheqs de esa entidad, por un monto superior a los $21.400 millones, 20 veces el volumen operado en marzo y 14 veces el número emitido en el mes en el que se declaró al cuarentena. 

Las ventajas que ofrece el cheque electrónico en el contexto actual de pandemia es que su gestión y emisión es 100% online y puede operarse a cualquier hora y cualquier día desde la plataforma web de los distintos bancos. Por el hecho de ser totalmente online, se reducen los costos operativos. Otros de sus puntos a favor por sobre el cheque físico es que permite hasta 100 endosos, y no existen riesgos por adulteraciones, pérdidas o robos.