Esto benefició a la mayoría de las monedas de mercados desarrollados, con excepción del euro. Este mostró una depreciación respecto al dólar bajo un contexto de incertidumbre a raíz del abastecimiento energético de Europa frente al invierno, donde el conflicto armado con Rusia pone en jaque la estabilidad energética en el periodo invernal. La mejora en el apetito por riesgo podría volver a colisionar con las sorpresas en los datos económicos en Estados Unidos, particularmente si indican un endurecimiento aun mayor en la política monetaria. El robusto dinamismo del mercado laboral el Estados Unidos deja atrás las preocupaciones respecto a una potencial recesión, particularmente después de que el PBI en el segundo trimestre se contrajera 0.9% t/t y marcara dos trimestres consecutivos de contracción. Si los datos de inflación de julio, a publicarse la próxima semana, generan un nuevo disgusto, difícilmente el dólar pueda escapar la tendencia a la apreciación que viene exhibiendo producto de una política monetaria agresiva por parte de la Reserva Federal. Según una encuesta realizada por Reuters, el 72% de los analistas consideran que el dólar todavía no mostró su mayor fortaleza. De momento, el foco de acá a la reunión de la Fed en septiembre se mantendrá en datos de actividad e inflación, más aún después de la sorpresa en los datos de empleo de julio.

Los efectos de las restricciones a la movilidad se materializaron en los últimos datos de actividad de China y el aumento de las tensiones geopolíticas con Taiwán arrastraron al resto de monedas emergentes. Las mismas, medidas a través del índice de monedas de J.P. Morgan, terminaron depreciándose 1.1% en el último mes, donde EMEA fue la que mayor dinamismo tuvo al depreciarse 2.77% en promedio, producto en parte de la depreciación de 6.6% en la lira turca. En Asia emergente la depreciación promedio fue de 0.58% en el último mes, mientras que en América Latina la heterogeneidad en los tipos de cambio dejó a la región casi inalterada en el agregado. Mirando hacia adelante, la apreciación del dólar americano y el ajuste en las condiciones financieras son factores de riesgo claves para las monedas de mercados emergentes, particularmente para las de aquellos países con mayores fragilidades como ser Argentina, Egipto y Turquía, entre otros, de acuerdo a nuestro último Balanz Thoughts (ver informe).

La menor presión del dólar en la última semana dio un impulso a las monedas de la región. Las mismas, medidas por el índice LACI de J.P Morgan, acumularon una leve apreciación de 0.1% en el mes y mostraron el mejor desempeño entre los pares de emergentes. Las monedas que más se depreciaron en la región fueron el peso argentino, el peso colombiano y el peso uruguayo, ya que retrocedieron 6.3%, 2.3% y 2.0%, respectivamente, frente al dólar. Dentro de la región, el peso chileno fue el que mejor desempeño presentó durante el mes, exhibiendo una apreciación de 2.7%, producto de. la intervención cambiaria por parte del Banco Central y una cierta estabilización en el precio del cobre.

 

Commodities| Dinámicas diferenciadas, pero con presiones a la baja 

Las materias primas en su conjunto mostraron una leve recuperación en el último mes impulsadas por energía, principalmente por gas natural, mientras que el resto operó en medio de menor perspectiva de crecimiento. En su conjunto los commodities acumularon un retorno de 1% en el último mes, impulsados principalmente por la suba de 2% en el subcomponente de energía y metales industriales. Por el contrario, granos mostró un retroceso de 3%, mientras que los metales preciosos se mantuvieron casi sin cambios. Esto representa una pausa (o menor ritmo) en las caídas de precios observadas hace un mes, en donde en el índice conjunto de las materias primas había retrocedido 16% m/m. Sin embargo, los precios de los activos encontraron cierto soporte luego de un renovado apetito por el riesgo a mediados de mes (ver aquí), optimismo que parece estar moderándose. Hacia futuro, la dinámica inflacionaria global, la cual viene mostrando fuertes signos de resiliencia, marcará el ritmo de ajuste que mantienen en forma sincronizada una gran proporción de los bancos centrales de los países desarrollados para combatirla. El acople del precio de los commodities a las dinámicas globales difícilmente los mantenga al margen de las renovadas presiones producto del ajuste monetario y la dinámica de (menor) crecimiento global.

 

La semana que viene| Inflación en Estados Unidos, Argentina y la región; Política monetaria

En el ámbito internacional, la atención estará en los datos de inflación de julio para Estados Unidos. La variación en el nivel general de precios durante julio en Estados Unidos se informará el miércoles y se espera que haya mostrado una desaceleración a 8.1% a/a (desde 9.1% en junio). Mientras que la inflación en China se conocerá el martes, para la cual se espera una desaceleración a 4.8% a/a (desde 6.1% en junio). Otros datos que se conocerán durante la semana serán el indicador de confianza Sentix para la Euro zona (agosto) el lunes, mientras que el jueves se conocerán las solicitudes de desempleo. El viernes se espera la encuesta de expectativas de la Universidad de Michigan (agosto) y la producción industrial (junio) de la Euro zona.

En la región, el foco estará puesto en los datos de inflación de julio en Brasil, Chile y México, junto con las tasas de política monetaria de México y Perú. La semana arranca con el IPC de Chile para el que se espera un valor de 12.9% a/a, acompañado por la confianza del consumidor en Colombia (julio). El martes se publicará el IPC en México, cuya expectativa es de 8.1% a/a, junto con la inflación en Brasil, la cual se estima en 10.14%. El miércoles se conocerán las ventas minoristas de junio en Brasil y la encuesta a economistas del Banco Central de Chile. El jueves, el Banco Central de México anunciará la tasa de política monetaria, para la que se espera una suba de 75pbs hacia 8.5%, mientras que también se espera una suba de 50pbs en la tasa de política monetaria de Perú. La semana finaliza con las ventas minoristas, producción manufacturera (junio) y la encuesta a economistas del BC de Colombia.

Localmente, la atención estará puesta en los datos de inflación de julio que se conocerán el jueves. De acuerdo a los economistas encuestados en Bloomberg, se espera un aumento de 7.15%m/m en el IPC de julio. Por otra parte, el martes se publicará los datos de producción industrial, cuyo dato anterior fue de 11.9% y el miércoles se informarán los datos de salarios de junio.