En busca de consolidar la baja de la brecha cambiaria, el ministerio de Economía convocó para el próximo martes a un nuevo canje de deuda en pesos por bonos en dólares. Se trata de una operación para dar salida a parte de los fondos extranjeros que ingresaron a hacer la bicicleta financiera durante el Gobierno de Cambiemos, luego quedaron atrapados por el cepo y hoy presionan la cotización del contado con liqui en su intento por fugarse del país.

La conversión será muy similar a la que se realizó el 9 de noviembre. Y el monto será el mismo: USD750 millones. Así, completará el tope de USD1.500 millones para la emisión de nueva deuda en dólares autorizado por el Congreso este año en la Ley 27.561.

Se trata de una subasta en la que los tenedores de una canasta de títulos elegibles en moneda local podrán compulsar por precio para quedarse con los títulos AL30 y AL35 surgidos del canje local. El tope de colocación dispuesto por el equipo de Martín Guzmán es de USD400 millones para el bono más corto y de USD350 millones para el más largo.

Los títulos elegibles, que se tomarán a valor técnico, serán dos Ledes con vencimiento el 29 de enero y el 26 de febrero; tres Letras a Tasa Variable que expiran el 29 de enero, el 31 de marzo y el 21 de mayo; dos Lecer que caducan el 26 de febrero y el 21 de mayo y el Boncer T2X1 que vence el 17 de abril.

Estas subastas forman parte de la estrategia para tratar de calmar la brecha cambiaria -que en las últimas semanas se redujo en casi 60 puntos- y contener las presiones devaluatorias. Es que, según los funcionarios, la principal fuente de inestabilidad para el mercado de deuda en pesos y las cotizaciones financieras es la presencia de fondos extranjeros con una gran cantidad de activos en pesos. Se trata de gigantes de Wall Street, como Pimco y Templeton, y otros inversores más pequeños. Según estimaciones privadas, en su conjunto, aún poseen el equivalente a unos USD5.000 millones en títulos en moneda local.