Los principales índices norteamericanos se tiñeron de rojo en la tarde del miércoles, luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) haya publicado las minutas de su última reunión llevada a cabo a fines de julio. En dichas actas, en la cual los miembros que participan de las reuniones definen el curso de la política monetaria, expresaron la posibilidad de abandonar su política acomodaticia iniciada por la pandemia en 2020.

La recuperación económica que se ha visto en los Estados Unidos durante los últimos meses despertó un motivo de debate entre los integrantes del Comité de la Fed, que comenzaron a plantear una disminución en la compra de los bonos mensuales que mantiene la entidad actualmente.

En la jornada de ayer, las miradas del mercado estuvieron puestas en ver si las minutas iban a dar alguna pista sobre el posible inicio del “Tapering”, como se suele nombrar a este proceso que dio mucho que hablar en 2013.

Lo que finalmente reflejaron, es que existe un desacuerdo entre los integrantes de la Reserva Federal en cuanto a la fecha para iniciar la retirada de estímulos de la economía estadounidense.

Muchos de ellos, opinan que se deberá implementar el tapering antes de que acabe 2021, sin embargo, no hay consenso total.

"La mayoría de los participantes señalaron que, siempre que la economía evolucionara en líneas generales como preveían, consideraban que podría ser apropiado empezar a reducir el ritmo de las compras de activos este año", indicó el documento publicado por el banco central de los Estados Unidos. A su vez, en el escrito se añadió que “el buen ritmo de la recuperación económica probablemente justificará una reducción en los próximos meses".

Debido al impacto recesivo que generó el inicio de la pandemia de coronavirus en 2020, la entidad dirigida por Jerome Powell optó por implementar medidas de estímulo monetario en un nivel sin precedentes.

Desde que la Fed salió al rescate de los mercados y la economía a mediados de marzo del año pasado, ha mantenido un ritmo de compras mensuales de activos financieros por USD 120.000M. Además de esta medida, la institución que regula el sistema monetario norteamericano también redujo los tipos de interés de referencia al rango entre 0 y 0,25%, con el objetivo de mitigar los efectos negativos de la crisis sanitaria.

No obstante, los mercados temen que estas inyecciones de liquidez que fueron fundamentales para la recuperación podrían estar cerca de llegar a su fin, y es por esto que la incertidumbre ha vuelto a Wall Street.

¿Qué tan probable es el inicio del Tapering?

A pesar del miedo y las recientes preocupaciones que han sacudido a los índices bursátiles de Nueva York, consideramos que la situación actual de la economía de los Estados Unidos es muy diferente a la de 2013, cuando este proceso se aplicó por última vez.

En aquel entonces, el tapering se hizo luego de cuatro años en los que la Reserva Federal mantuvo una “política acomodaticia” con el objetivo de recuperar las vías del crecimiento económico después de la crisis financiera subprime de 2008.

En la actualidad, el programa de compra de activos financieros, también conocido como “quantitative easing”, solo lleva un poco más de un año desde su aplicación, lo que nos hace pensar que podría ser apresurado pensar en una reducción de estímulos por parte de la Fed.

En esa línea, también se evidencia que la situación laboral en la economía estadounidense se encuentra lejos de los niveles previos a la crisis sanitaria. De hecho, cuando el tapering se aplicó hace ocho años, los datos relacionados con el empleo en los Estados Unidos eran mejores que los de la actualidad, mostrando una recuperación casi total desde la Gran Recesión de 2008-09.

¿Qué sectores pueden verse beneficiados si finalmente ocurre el Tapering?

En el caso de que los miembros de la Reserva Federal decidan comenzar a disminuir la compra de los bonos mensuales es importante considerar, en base a la anterior experiencia, que las cotizaciones de mercado accionario no necesariamente deberían verse perjudicadas. Luego de que la Fed anunciará la posibilidad de iniciar el “tapering” en mayo de 2013, si bien se dio una baja inicial en el S&P 500 (índice representativo del mercado accionario norteamericano), a la semana el mercado recuperó y termino subiendo desde el anuncio un 24% hasta diciembre.

En estas circunstancias, los sectores beneficiados por este cambio de política monetaria de parte de la Fed fueron los de consumo discrecional, el financiero, el industrial y salud. Por otro lado, los que no sufrieron un gran impacto fueron el tecnológico, el de consumo básico y el de energía.

Mientras que, los rubros más perjudicados fueron los activos con ingresos fijos como servicios públicos (utilities) y el inmobiliario, que, junto al mercado de bonos del Tesoro norteamericano, son claros perdedores en un contexto de endurecimiento monetario y suba de tasas de interés.

Si bien lo ocurrido en el 2013 no necesariamente tiene que ser un reflejo exacto de lo que va a pasar, como dice una famosa frase “la historia no se repite, pero rima”.

*Jefe de Research en IOL invertironline