Una noticia hizo trepar fuerte las acciones de Telefónica: la empresa vendió sus antenas de telefonía móvil a American Tower Corporation por 7.700 millones de euros en efectivo por los emplazamientos en la Argentina y cinco países de Europa y América Latina.

La venta le permitirá saldar la deuda de 4.600 millones de euros que mantiene, mientras que la compañía española ha dicho que pretende centrarse en los negocios más rentables y salir de mercados menos rentables como los de América Latina.

Así, la transacción impulsó las acciones de la empresa que se dispararon al comenzar la rueda del IBEX-35, la bolsa española, con un aumento del 8,7 por ciento en su cotización en contraste con el retraído avance del mercado europeo tras la segunda ola de coronavirus.

La unidad de infraestructuras de Telefónica, Telxius, en la que también participan el fondo de inversión KKR, entregará más de 30.000 emplazamientos en la Argentina, España, Alemania, Brasil, Perú y Chile.

Por el momento no se esperan cambios en el servicio ya que se mantendrán los contratos de arrendamientos de las antenas firmados con las sociedades vendidas. Telefónica sólo mantendrá la posesión de sus torres en el Reino Unido.

El consejero delegado de Telefónica, Josa María Álvarez-Pallete, dijo que el acuerdo significaba que la empresa podría centrarse en sus "objetivos más ambiciosos", como un acuerdo para fusionar sus operaciones británicas bajo la marca O2 con Virgin Media, la adquisición de los activos de la compañía brasileña Oi y la reducción de la deuda.

Las antenas se convirtieron en un bien muy preciado en los últimos años gracias a la expectativa de que apareja la aplicación del 5G en el mundo. Esta infraestructura es necesaria para poder establecer la nueva red de internet móvil que se avizora en poco tiempo y numerosas empresas pugnan por adquirirlas.

Telefónica ha dicho que está estudiando todas las opciones posibles para el futuro de la parte de Telxius que aún controla, que consiste en un cable submarino entre Europa y Estados Unidos.