El Gobierno mantiene al dólar debajo de $1.500, pero encarece el crédito
El mayorista cerró en $1.496 tras una rueda con escasa liquidez. La última licitación retiró $3,76 billones del mercado y mantiene la presión sobre las tasas.
El Gobierno mantiene al dólar mayorista debajo de $1.500 mediante una combinación de absorción monetaria, tasas altas e instrumentos de cobertura. El equilibrio cambiario continúa, pero su costo aparece en una plaza con menos liquidez, un crédito más caro y mayores rendimientos para renovar la deuda en pesos.
El mayorista cerró este martes a $1.496 y quedó a sólo $4 de esa barrera informal. La cotización acumuló una suba mensual del 0,7% y volvió a acercarse al máximo nominal de $1.498 que alcanzó el 28 de julio.
Detrás de esa estabilidad aparece un mercado con pocos pesos disponibles. La última licitación del Tesoro retiró $3,76 billones del sistema, redujo los fondos que podrían destinarse a la compra de divisas e impulsó las tasas de corto plazo.
El Tesoro retiró pesos y las tasas sintieron el impacto
En la licitación del miércoles 29 de julio, el Ministerio de Economía adjudicó $12,21 billones frente a vencimientos por unos $8,45 billones. El rollover alcanzó el 144,5% y permitió sacar del sistema alrededor de $3,76 billones.
La secuencia tuvo un efecto directo sobre el mercado. Primero, la licitación redujo la cantidad de moneda local disponible. Después, la tasa de caución a un día llegó a tocar el 40% nominal anual durante la semana pasada, aunque cerró cerca del 25%. Este martes descendió hacia el 21%, pero la liquidez continuó ajustada.
Al mismo tiempo, el Banco Central volvió a comprar divisas. Este martes adquirió USD 28 millones y encadenó su quinta jornada consecutiva con saldo positivo, mientras las reservas brutas subieron hasta USD 49.642 millones, el nivel más alto de la gestión de Javier Milei.
La compra oficial se produjo en una rueda con USD 584,1 millones negociados en el mercado mayorista de contado, un volumen todavía elevado después del período de mayor liquidación del agro durante el segundo trimestre.
Las compras de dólares tienen como contrapartida una inyección de pesos al mercado. Parte de esa liquidez fue retirada luego por el Tesoro mediante la colocación de deuda en moneda local, en una dinámica que permite acumular reservas sin liberar una cantidad de dinero que pueda trasladarse de inmediato al dólar o a los precios.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, señaló que la evolución de las tasas dependerá de una eventual intervención oficial. "Considerando las condiciones de liquidez en pesos actuales, con un stock de 'otros' instrumentos del BCRA estimado en la zona de $3 billones el miércoles, habrá que estar atento a si el gobierno inyecta o no pesos tras la absorción para evitar presión sobre tasas de interés", explicó.
Según Grupo SBS, el Tesoro cuenta con depósitos cercanos a $8,3 billones en el Banco Central y podría recurrir a operaciones en el mercado secundario para recomponer parte de la liquidez retirada. Una eventual compra de reservas por parte de la autoridad monetaria también permitiría inyectar pesos al sistema.
Una mayor disponibilidad aliviaría el crédito y reduciría el costo financiero para empresas y hogares. Sin embargo, también ampliaría los recursos que podrían dirigirse hacia la compra de dólares. El Gobierno enfrenta así una tensión central: necesita evitar una suba brusca de las tasas sin liberar una cantidad de dinero que reactive la presión cambiaria.
Los inversores aceptan pesos, pero exigen cobertura
La licitación también reveló la contracara de la estabilidad. Los inversores renovaron deuda en moneda local, aunque concentraron parte de sus ofertas en títulos vinculados con el dólar.
Portfolio Personal Inversiones señaló que "la expansión de la cobertura cambiaria estuvo liderada por instrumentos linkeados al dólar". Según la firma, el bono dual TAMAR/dólar linked con vencimiento en enero de 2028 captó USD 3.467 millones.
El bono dual reconoce el rendimiento más alto entre la tasa TAMAR y la evolución del tipo de cambio oficial. Esa condición permite permanecer en pesos sin renunciar a la protección frente a una eventual suba del dólar oficial.
La demanda de estos instrumentos no implica, por sí sola, que el mercado anticipe una devaluación inmediata. Sí indica que los inversores reclaman cobertura antes de inmovilizar su dinero hasta enero de 2028. Para lograr esa renovación, el Tesoro aceptó tasas más elevadas y ofreció alternativas con mayor protección.
La búsqueda de cobertura también se reflejó en el mercado de futuros. Algunas posiciones de 2026 registraron bajas de hasta el 0,2%, mientras el contrato para fines de agosto operó cerca de $1.512 y el de diciembre rondó los $1.623,50.
Esos valores no constituyen una predicción directa sobre el precio del dólar, ya que también incorporan tasas de interés, costos de cobertura y condiciones de liquidez.
Rodrigo Benítez, economista jefe de Grupo ST, resumió la estrategia como un Tesoro "presionando sobre la liquidez y dispuesto a pagar premio por rollear deuda y sacar pesos de circulación".
Desde Adcap Grupo Financiero señalaron que el 66% de las obligaciones refinanciadas quedó asociado a instrumentos con vencimiento en 2028, mientras el período comprendido entre julio y noviembre de 2027 concentra apenas el 2,6% del cronograma total.
El corrimiento reduce las necesidades financieras durante la campaña presidencial, aunque obliga al Tesoro a ofrecer rendimientos más atractivos para retirar pesos y extender los plazos de la deuda.
Menos liquidez, tasas más altas
La menor disponibilidad de pesos también modificó los rendimientos de los títulos en moneda local. Los bonos a tasa fija pasaron de una franja de entre 24,5% y 27% anual a otra de entre 25,5% y 28%.
Los títulos ajustados por inflación acompañaron ese desplazamiento. Los bonos CER de mayor duración ofrecen retornos reales de entre 8% y 9%, mientras que los más cortos se ubican entre 3% y 4%.
El incremento muestra que los inversores exigen una compensación mayor para prestar dinero a plazos más extensos. También explica por qué el Tesoro incorporó instrumentos duales, premios en las Lecap y alternativas indexadas para sostener la demanda.
Las tasas altas refuerzan, además, el atractivo del carry trade. La estrategia puede conservar rentabilidad mientras el rendimiento de los instrumentos en pesos supere la variación del tipo de cambio y los costos de entrada y salida.
A cuánto cotizaron el dólar blue, oficial, MEP y CCL
El dólar blue cotizó este martes 4 de agosto a $1.525 para la compra y $1.545 para la venta en las cuevas y casas de cambio informales de la City porteña. La cotización bajó $10 frente al lunes y encadenó su cuarta rueda consecutiva en descenso.
En las ventanillas del Banco Nación, el dólar oficial operó a $1.465 para la compra y $1.515 para la venta, sin cambios respecto de la jornada anterior. Con estos valores, la brecha entre ambas referencias se ubicó en 1,9%.
El dólar MEP opera a $1.520,59 y acumula un aumento mensual del 0,2%. Por su parte, el contado con liquidación cotiza $1.579,20 y registró un avance del 0,2% frente al mes anterior.
- Com.Ven.Var. %


