El Gobierno contiene al dólar debajo de $1.500, pero crece el costo de sostenerlo
El mayorista cerró en $1.485 y el mercado detecta un límite informal en $1.500. Bonos, futuros y tasas altas sostienen la calma, pero reducen la liquidez.
El dólar comenzó agosto sin sobresaltos visibles, pero con una tensión que permanece debajo de la superficie. El mercado volvió a moverse dentro de márgenes estrechos, mientras el Gobierno sostiene al mayorista por debajo de $1.500 y absorbe pesos para desalentar una nueva búsqueda de cobertura.
En ese escenario, el dólar blue cotizó este lunes 3 de agosto a $1.535 para la compra y $1.555 para la venta en las cuevas y casas de cambio informales de la City porteña.
En las ventanillas del Banco Nación, el dólar oficial operó a $1.465 para la compra y $1.515 para la venta. La diferencia entre ambas referencias dejó la brecha cambiaria en 2,6%.
La estabilidad cambiaria convive, sin embargo, con una menor oferta de dólares del agro, tasas internacionales elevadas y una política de absorción de pesos que encarece el financiamiento. El interrogante es cuánto tiempo podrá sostenerse ese equilibrio durante los últimos cinco meses de 2026.
El mayorista y una barrera debajo del techo oficial
El dólar mayorista cerró a $1.485 y acumula un incremento del 1,9% desde el inicio del año. La cotización quedó $15 por debajo del nivel que el mercado considera como un límite informal y casi un 20% por debajo del techo oficial de la banda, ubicado cerca de $1.848.
Aunque el esquema cambiario habilita un recorrido más amplio, operadores y analistas detectan una suerte de "banda dentro de la banda": un límite en torno de $1.500 que el Gobierno procura defender mediante distintas herramientas.
"El mercado advierte un mensaje rotundo del Banco Central: el dólar mayorista no sobrepasará los $1.500", señaló Ignacio Morales, Chief Investment Officer de Wise Capital.
Según el especialista, esa política se complementó con una fuerte absorción de pesos, que impulsó las tasas de corto plazo y redujo la demanda inmediata de cobertura cambiaria.
La atención permanece sobre el comportamiento de las reservas internacionales, la oferta de divisas y el alcance de la intervención oficial.
Bonos y futuros para contener la cotización
Una señal concreta de esa intervención apareció en la rueda del 28 de julio. Según estimaciones de Portfolio Personal Inversiones, el Banco Central vendió alrededor de USD 415 millones en títulos vinculados con el dólar, un monto equivalente al 94% del volumen negociado ese día.
La consultora calculó además que el Tesoro habría aportado otros USD 145 millones al mercado oficial. A esas operaciones se sumó la colocación de instrumentos atados al dólar por un equivalente neto de USD 2.583 millones en la última licitación.
Las estimaciones privadas también ubicaron en unos USD 800 millones el aumento de la posición vendida en futuros durante julio. Ese mecanismo permite ofrecer cobertura frente a una eventual suba del tipo de cambio sin recurrir de manera inmediata a una venta sistemática de reservas.
La estrategia oficial incorpora, por lo tanto, distintas vías para contener las expectativas: intervención con títulos, operaciones del Tesoro, contratos de futuros y una reducción de la cantidad de pesos disponibles en el mercado.
Morales advirtió sobre la contrapartida de esa política. "La reciente absorción de pesos comprimió fuertemente la liquidez e impulsó las tasas de caución a máximos del año", sostuvo.
Según su análisis, los compromisos privados en instrumentos dólar linked alcanzaron los USD 12.000 millones, de los cuales USD 6.600 millones vencerán durante la actual gestión.
Menos pesos, pero también menos crédito
La escasez de liquidez reduce los fondos disponibles para comprar dólares o contratar cobertura cambiaria. Al mismo tiempo, eleva el costo del dinero y puede trasladar presión sobre el financiamiento de empresas y consumidores.
Las tasas elevadas también sostienen el atractivo del carry trade, una estrategia que consiste en permanecer en instrumentos en pesos mientras su rendimiento supera la eventual variación del dólar.
Ese equilibrio depende de que el mercado mantenga la expectativa de que el tipo de cambio no sufrirá un salto significativo. Una alteración de esa percepción podría aumentar la demanda de cobertura y poner a prueba el límite informal de $1.500.
La menor oferta del agro pone a prueba el esquema
La capacidad oficial para sostener la estabilidad cambiaria enfrentará además una menor oferta estacional del sector agroexportador.
En julio, las empresas nucleadas en la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales liquidaron USD 2.918 millones, un 3% menos que en junio y un 28% por debajo del mismo mes de 2025.
Entre enero y julio, el sector ingresó USD 16.297 millones, con una caída interanual del 16%.
La comparación también está condicionada por el efecto de la reducción temporal de las retenciones aplicada durante 2025, que había acelerado las ventas y la registración de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior.
Sin ese incentivo y con el pico de la cosecha gruesa ya superado, la comercialización vuelve a depender de la producción, los precios internacionales y las necesidades financieras de los productores.
El Gobierno necesitará que otras actividades compensen esa menor disponibilidad. La energía aparece como la principal candidata por el crecimiento de las exportaciones de petróleo y gas, aunque su aporte deberá convivir con la demanda de dólares para importaciones y pagos externos.
La Fed condiciona a los mercados emergentes
El escenario internacional representa otro factor de presión. Un informe de Itaú identificó cinco variables que podrían determinar el comportamiento de las monedas emergentes durante el segundo semestre: las decisiones de la Reserva Federal de EEUU, la inflación estadounidense, el índice dólar, el precio del petróleo y la continuidad del carry trade en los países de la región.
La principal incógnita continúa centrada en la política monetaria de EEUU. Si la Reserva Federal mantiene las tasas elevadas o avanza con nuevos incrementos, los activos denominados en dólares podrían ganar atractivo y fortalecer a la moneda estadounidense frente al resto de las divisas.
En cambio, una desaceleración de la inflación abriría la posibilidad de una política menos restrictiva y de un escenario más favorable para los mercados emergentes.
Morales vinculó la reciente corrección de los títulos públicos argentinos con ese contexto. "El principal factor determinante fue el repunte en el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años, impulsado por indicadores sólidos que aplazaron los recortes de tasas por parte de la Reserva Federal", sostuvo.
Según el especialista, esa presión externa opacó de manera transitoria algunos factores locales favorables, entre ellos el superávit fiscal, las compras de divisas del Banco Central, el respaldo del FMI y la mejora de la calificación crediticia.
"No obstante, el mercado conserva un balance anual favorable, manteniendo ganancias acumuladas que varían entre 3,8% y 6,4% en lo que va de 2026", precisó.
La baja del petróleo alivió una presión
El petróleo aportó una señal favorable durante la jornada. El barril Brent cayó un 4,6%, hasta USD 83,88, mientras que el WTI perdió un 5,7% y se ubicó en USD 79,85.
La baja se produjo después de que un acercamiento diplomático redujera el temor a una interrupción inmediata del suministro en Medio Oriente.
Una caída sostenida del crudo podría moderar las presiones inflacionarias en EEUU y reducir los incentivos de la Reserva Federal para mantener una política monetaria más restrictiva.
Para la Argentina, sin embargo, el efecto tiene una doble lectura. Un petróleo más barato puede mejorar las condiciones financieras internacionales, pero también reducir el valor de las exportaciones energéticas que el Gobierno necesita para compensar la menor liquidación del agro.
Dólares financieros: precio del MEP y CCL
El dólar MEP cotizó a $1.522,38 y registró una suba del 0,3% respecto del mes anterior.
Por su parte, el contado con liquidación cerró a $1.580,81 y acumuló un avance del 0,3% en el mismo período.
El interrogante ya no pasa sólo por el nivel actual del dólar, sino por el costo de sostenerlo. Un mercado con pocos pesos ayuda a contener la demanda de cobertura, pero encarece el crédito y puede limitar la actividad económica.
- Com.Ven.Var. %


