Sus nombres se asocian con tónicos medicinales, con vitaminas, con hierbas: Hesperidina, Pineral, Hierroquina. Sus etiquetas contienen símbolos, revelan en algunos casos toda una declaración de principios como en Amargo Obrero. Son el resultado de los movimientos sociales, culturales y políticos de una época. Tienen orígenes curiosos, corazón de inmigrantes y una historia que trasciende generaciones. Los aperitivos nacionales son parte de nuestra cultura coctelera y, con su aire retro, vuelven hoy a ganar protagonismo en las barras más modernas del país. 

"La gastronomía recorrió un camino de reivindicación de nuestros productos locales y hace un tiempo la coctelería nacional también comenzó a hacerlo. Un cóctel muchas veces es una historia, y los y las bartenders que eligen los aperitivos argentinos están contando en su creaciones una historia de nuestra identidad. La reivindicación de los productos nacionales es uno de los motivos de la elección. No desde lo nostálgico, sino desde poner en valor y redescubrir desde el presente bebidas con tanta historia. Y también, para mostrarle al mundo nuestros sabores", señala Juan Faggiolini, Director de Marketing de Grupo Cepas Argentina.

Según adelanta, si bien el foco es por ahora desarrollar el mercado interno y poner en valor estas bebidas en las barras y en los hogares, están "trabajando para que los Aperitivos Argentinos lleguen al resto del mundo".

Dos factores acrecientan su vigencia. Por un lado, la adopción por parte de importantes bartenders para sus creaciones (ver aparte). Por otro, la fuerza que ganó la costumbre del copetín, del aperitivo, protagonismo que se redobló en la cuarentena. "Durante la pandemia tomó mayor relevancia el "momento del aperitivo" como una acción de cortar el día, de terminar la jornada laboral. Al estar trabajando desde casa, los horarios se desdibujan y este tipo de rituales se resignifican y toman mayor importancia", describe Faggiolini.

Tono de inmigrantes

Los aperitivos son la tradición heredada, uno de los principales valores que iguala a todas estas bebidas es su corazón inmigrante: recetas centenarias, creadas por artesanos y botanistas llegados de Europa. Son bebidas que resultaron de la fusión de distintos saberes, muchas de ellas consecuencia inesperada de la búsqueda de pociones medicinales y con beneficios para la salud. Fueron productos que marcaron una época: no sólo por su consumo sino también por la manera original en la que se dirigían a sus consumidores, sus publicidades disruptivas, cómo se involucraron en la cultura y las costumbres.

"En los últimos años, esta costumbre volvió y se resignificó, retomando su valor como un acto social y de encuentro impulsado por la valoración de lo vintage, los sabores de la infancia, la historia individual de cada uno", destaca un informe del grupo Cepas.

Las historias de origen son tan fascinantes como sus etiquetas. Hesperidina, la primera marca registrada de Argentina, fue creada en 1864 por Melville Bagley un inmigrante oriundo de Boston. Bagley comenzó a trabajar en una farmacia de la calle Alsina, en pleno centro de la ciudad. Rodeado de alambiques, recetas e insumos, tomó unas naranjas quinteras y una veintena de hierbas y creó la Hesperidina, un aperitivo inspirado en los licores franceses que se convirtió en la marca que abrió el libro de Registro de marcas y patentes. Su icónica botella está inspirada en un panal de abejas. Para evitar falsificaciones, el sello de Hesperidina fue impreso en Estados Unidos, en el mismo donde se imprimían los billetes de dólar, por eso la etiqueta tiene la apariencia de un billete de banco.

Hierroquina originalmente se llamó Ferroquina Bisleri, pero hoy su nombre es Hierro Quina Peretti. Fue creada en 1887 como un tónico para "restaurar la sangre" y para el deportista. Su fórmula deriva de la Ferro China Birré, de Italia. Felice Bisleri, un boticario italiano que a mediados del siglo XI desarrolló en Milán la primera fórmula, un aperitivo herbal a base de corteza de chinchona y sales de hierro. En 1887 la familia Peretti produjo en Buenos Aires, con ayuda de su primo Felice, la versión local de este amaro. El sabor intenso, la infusión de quina y 7 hierbas, hacen de Hierroquina Peretti el aperitivo argentino más complejo elaborado artesanalmente por más de 200 años. El león de la etiqueta hace referencia a la fábula histórica de Fedro y representa la fortaleza de su fórmula. 

Cuando Hermenegildo Pini llegó en 1864 de Lierna, un pequeño pueblo al Norte de Italia, trajo consigo la receta del Bitter alemán que le había compartido su primo Achille. Su creación dio origen a Pineral, combinando la tradición del aperitivo europeo con la cultura popular porteña en su artesanal blend, originalmente, de 30 hierbas aromáticas, cáscara de frutas cítricas y caramelo, con alcohol de 36 grados. Su venta se federalizó cuando empezaron a tomarlo los gauchos y llegó a vender 600 mil botellas al año.

Amargo Obrero fue creado en 1888 por Pedro Calatroni y Antonio Tacconi en Rosario. Es un aperitivo propio del trabajador de principios de siglo XX que fue declarado patrimonio cultural de su ciudad. Se prepara históricamente con soda, y hoy en día es común degustarlo con gaseosa cola y gaseosa pomelo. "Amargo Obrero es una bebida laburante, hecha por y para laburantes. A diferencia de las clases sociales altas, que consumían bebidas dulces y alicoradas, Amargo Obrero primero fue elegida por los anarquistas – los colores y etiqueta del envase representan esas ideas-, luego se convirtió en una bebida que identificó el campo nacional y popular, justamente porque su sabor amargo se oponía a la de la oligarquía y las elites", destacan desde la marca.

Bebidas con carácter, mucha historia y la versatilidad de convertirse en clásicos modernos.  

Creaciones de bartenders y recetas para probar en casa

Estas bebidas son clásicos que se encuentran vigentes en las barras de los mejores bares. Inés De Los Santos creó el cóctel "Sudamericano", que combina Amargo Obrero, Martini Rosso, Hesperidina y agua tónica. Disponible en su tienda @tiendainesdelossantos.

En Tres Monos @3monosbar se consigue el trago "Hespritz de Ruibardo", un cóctel de autor con Hesperidina, gin, vino de ruibarbo y espumante. Las notas cítricas de la Hesperidina resaltan con la combinación de sabores. Se consigue también en la tienda online.

También Tato Giovannoni, referente en el mundo de la coctelería y creador del bar Floreria Atlantico @floreriaatlantico, eligió homenajear estas bebidas en su variedad de tragos enlatados (@enlatadosatlantico), con la presentación de: "Viento del este lluvia como peste", un cóctel creado con Pineral, cerveza scotch, agua de lluvia y pomelo rosado y "Tónico del Tano Bagley", creado con Hesperidina, gin Príncipe de los Apóstoles, fernet y tónica Pulpo Blanco.

Recetas para prepararlos en casa:

  •  HESPERIDINA CON TÓNICA: 30% Hesperidina, 70% gaseosa tónica, hielo, rodajas de limón. 
  • HIERROQUINA Y COLA: 30% Hierroquina, 70% gaseosa cola, hielo, rodajas de limón.
  • PINERAL JULEP: 40% Pineral, 60% jugo de limón, jugo de media lima, una cucharada de azúcar, tres ramas de menta fresca, hielo.
  • AMARGO OBRERO, PICO Y PALA: 50% Amargo obrero, 50% Gaseosa pomelo, hielo y rodaja de pomelo rosado