Las cuarentenas se prolongan y la paciencia no logra reciclarse tan facilmente. En momentos en que la pandemia parece una montaña inmensa, inaccesible, con un pico amenazante, no está de más escuchar los consejos de quienes por su vocación atraviesan algunas situaciones de esfuerzo extremo. Hazañas que parecen imposibles. 

Es es el caso de la Asociación Norteamericana de Guías de Montaña (AMGA, en sus siglas en inglés), que  publicó en su web unos consejos, extensibles a toda la población, para no salir derrotados del confinamiento. Estos consejos, una suerte de kit de primeros auxilios psicológico -lo bautizaron botiquín, en un guiño a los elementos médicos indispensables en su mochila- fueron publicados por el diario El País.

La AMGA destaca las palabras Laura McGladrey, enfermera especializada en psiquiatría, salud mental y estrés traumático derivado de actividades en la naturaleza y en las zonas más remotas del planeta, con el objetivo de facilitar herramientas psicológicas a los guías de montaña. "Durante la pandemia, todo el mundo va a sufrir cierto tipo de estrés, pero es posible evitar que ese daño crezca si seguimos unas reglas que protejan nuestra salud mental", explica McGladrey en la web de la AMGA.

El botiquín psicológico consta de cinco fundamentos: 

Seguridad: protegerse de la desinformación y de las noticias falsas. Se trata, según MacGladrey, de planificar cómo interactuamos con los medios de comunicación y el mundo que nos rodea para sentirnos a salvo. 

Tranquilidad: mantén cierta actividad, duerme, respira, desenchúfate. "Para relajar nuestro cuerpo, es fundamental planear actividades: pueden ser de tipo físico (gimnasia, caminar, estiramientos, pedalear…), pero también puede ser una buena ducha, una llamada, ver un programa divertido… Dormir bien es fundamental porque refuerza nuestro sistema inmunológico y procesa nuestro nivel de estrés. También mejora la producción de neurotransmisores que mantienen la salud de nuestro cerebro. No veas las noticias antes de acostarte. Por último, evita que el teléfono te controle: elimina sonidos y alertas y decide cada cuánto mirarás las notificaciones".

Eficacia: es empoderamiento, compromiso y una manera de decirte que no estás indefenso. Se trata de elaborar planes, bien para sí mismo, bien para el uso común (familiares, amigos…): al alcanzarlos, confirmamos nuestra habilidad, lo que refuerza nuestra autoestima. Según MacGladrey, "las posibilidades son infinitas: hacer la compra al vecino, donar alimentos, enviar cartas a amigos en el hospital, planificar el menú de la semana. Todo esto ayuda a frenar el miedo".

Conexión: Planificar formas de conectar: reuniones con los compañeros de trabajo, videollamadas con los amigos, escribir o llamar a aquellas amistades que se diluyeron, hablar con aquellos que entienden tu situación.

Esperanza: ya el hecho de tratar de crear una estructura o manera de alcanzar la esperanza es una forma de crear esperanza. Es preciso ser creativos para que nuestro cerebro asuma que hay vida tras el confinamiento. Aquí, la literatura o las películas pueden ayudar: otros han salido antes de situaciones desesperadas, y es fácil dar con historias que nos reconforten. "Escribir cada noche las cosas que van bien en tu vida y céntrate en ellas", recomienda también.