Los argentinos somos fanáticos de la pizza. El país tiene un estilo propio, con variedades locales y maestros pizzeros de excelencia. Canchera, fugazzeta, con jamón, una excéntrica de ananá o la siempre infalible muzzarela: felicidad en ocho porciones.

La fecha que celebra la pizza llega este año en medio de una grave crisis en el rubro, fundamentalmente en algunos barrios de la ciudad con un 15% de locales cerrados por la situación financiera generada por la pandemia y muchos más en peligro de seguir el mismo camino.

La pizza, tal como la conocemos, nació en Nápoles, Italia, y con el paso del tiempo se convirtió en uno de los favoritos en todo el mundo. El Día Mundial de la Pizza tiene su origen el 9 de febrero, en Estados Unidos, y cada vez más países se suman a esta celebración.

Según un relevamiento de PedidosYa en todo el territorio nacional, el consumo de pizza en su día mundial (9/02) tuvo un aumento del 80% de 2018 a 2019, y duplicó su demanda en el 2020. El total de pizzas consumidas en este día representó 5 toneladas de harina, más de 6 toneladas de mozzarella y casi 170.000 aceitunas.

Respecto al paladar de los argentinos, según el informe, la Mozzarella continúa liderando el podio de las variedades más pedidas de los últimos años, seguido por la Napolitana y la Especial. En la ciudad de Buenos Aires, la tercera en preferencia es la de jamón. En el nordeste argentino y en Santa Fe, la especial desplaza a la napolitana del segundo puesto.

El top 10 de las marcas más solicitadas en la plataforma son Kentucky Argentina, Morita, Kiosco de Empanadas, Pizza R, Almacén de Pizzas, La Farola, Don Antonio, Fabrica de Pizzas Argentina, la Farola Express y pizza Lo + Hot.

Avenida Corrientes en crisis

Con menos afluencia de público debido a la pandemia, las pizzerías de la avenida Corrientes, todo un ícono de la ciudad advierten que están pasando una grave crisis financiera. Zonas como Tribunales, microcentro, Puerto Madero son los más afectados por la caída de ventas, mientras la actividad se mantiene en otros barrios porteños. Muchos negocios acortan sus horarios los fines de semana o no atienden los feriados.

Locales emblemáticos que forman parte de la cultura gastronómica de Buenos Aires, como Los inmortales o La Americana, corren riesgo de cerrar sus puertas. Sin el público de los teatros, sin turistas ni el flujo de peatones habitual en el micro y macro centro, el consumo baja y las cuentas se complican. Los comerciantes pidieron la declaración de emergencia económica en la zona.

Un contexto complicado para la pizza, toda una tradición local.