Un grupo de astrónomos estadounidenses afirmó en un estudio que el Sistema Solar se desintegrará mucho antes de lo que se creía originalmente. De acuerdo con los expertos, el Sol morirá en 5.000 millones de años y, en ese proceso, se convertirá en un gigante rojo que envolverá a Mercurio, Venus y la Tierra. 

Jon Zink de la Universidad de California, Konstantin Batygin, de Caltech y Fred Adams, de la Universidad de Michigan, explicaron que, de acuerdo con sus investigaciones, luego de que el Sol se convierta en un gigante rojo, expulsará casi la mitad de su masa arrastrada al espacio por vientos estelares. De allí quedará una enana blanca, que será alrededor del 54% de la masa solar actual y vivirá por mil billones de años.

Los planetas gigantes, que no fueron absorbidos por el Sol, migrarán hacia afuera y formarán una configuración estable, en la que Júpiter orbitará cinco veces por cada dos órbitas de Saturno. Este proceso de migración llevará solo 100.000 millones de años en atravesar la galaxia, mucho menos de lo que se pensaba antes, y dejarán atrás al Sol moribundo.

En 5000 millones de años el Sol, mientras muere, se convertirá un gigante rojo que envolverá a Mercurio, Venus y la Tierra

"Comprender la estabilidad dinámica a largo plazo del Sistema Solar constituye una de las búsquedas más antiguas de la astrofísica, que se remonta al propio Newton, quien especuló que las interacciones mutuas entre planetas eventualmente conducirían a un sistema inestable", escribieron los autores del estudio publicado en The Astronomical Journal.

En el artículo, los especialistas recalcularon los datos sobre las resonancias orbitales de Júpiter y Saturno que desacoplarían a Urano, y que desintegrarán el Sistema Solar mucho años antes que el trillón que estaba previsto.

Cabe señalar que el Sistema Solar no existe de forma aislada, pues hay otras estrellas en la galaxia, y una de ellas pasa cerca de nosotros aproximadamente cada 20 millones de años.

Los estudios demuestran que dentro de unos 30.000 millones de años, los sobrevuelos estelares habrán perturbado los planetas exteriores lo suficiente como para que la configuración estable se vuelva caótica, lanzando rápidamente a la mayoría de los planetas gigantes fuera del Sistema Solar.

El Sol se convertirá en una enana blanca

De esta manera, dentro de 100.000 millones de años, incluso este último planeta restante también será desestabilizado por sobrevuelos estelares y expulsado del Sistema Solar. Después de su desalojo, los planetas gigantes deambularán independientemente por la galaxia, uniéndose a la población de planetas que flotan libremente sin estrellas anfitrionas. 

Aunque las estimaciones de los astrónomos sean exactas, todavía faltan muchos miles de millones de años para que nuestro Sistema Solar llegue a su fin. Y la probabilidad de que la humanidad sobreviva lo suficiente para verlo es relativamente escasa.