Los mitos permanecen para siempre en la memoria colectiva y el ex piloto argentino Juan Manuel Fangio, de cuyo nacimiento se cumplen 110 años, alcanzó esa categoría al calor de su talento, de su valentía y de sus impresionantes resultados, una combinación por la que fue reconocido como el mejor por sus contemporáneos y venerado como ejemplo a seguir por quienes fueron grandes campeones del automovilismo.

Siendo adolescente, el dueño de una concesionaria de Balcarce, Rugby de Carlini, lo emplea, le enseña a manejar y Fangio conduce un Ford T para llevarlo a cazar o reparar maquinarias agrícolas. En esa misma época incursiona en otros deportes: fue al Club Rivadavia a practicar boxeo e integró el equipo de fútbol como "insider" derecho, o "wing derecho" por sus características de juego hábil y rápido.

Pero su cabeza pensaba en otra cosa y en 1924 da sus primero pasos como aprendiz de mecánico en la agencia Estévez. Compró su primer auto, un Overland de cuatro cilindros, a los 16 años, como parte de pago de su sueldo. A los 18 años ingresa en el mundo de la competición al ir de acompañante del piloto local Juan Ayerza en un Chevrolet 1928 durante una carrera de Coronel Pringles a General Guido, en donde hoy está la traza de la Autovía 2.

El 25 de octubre de 1936 debutó con el seudónimo de "Rivadavia" (en honor a su primer club de fútbol) en una prueba no oficial en Benito Juárez a bordo de un Ford A modelo 29. Tres años más tarde ya estaba en el Turismo Carretera y la primera carrera la ganó el 28 de septiembre de 1940, el Gran Premio Internacional del Norte, con una coupé Chevrolet verde con el número 26 comprada mediante una rifa. Esa temporada se consagra campeón y le da el primer título a la marca.

En 1948 emprende un viaje por Estados Unidos y por Europa, con empresarios del petróleo y la industria automotriz, para estudiar y proyectar su desembarco en el Viejo Continente. Un año después, en la antesala de la temporada de Grand Prix, gana seis de las diez carreras que disputó con tres marcas distintas: Maserati, Ferrari y Gordini-Simca. Ese fue el trampolín que le permitió a debutar oficialmente en la Fórmula 1 en 1950 con un Alfa Romeo. Gana su primer Gran Premio puntuable en Mónaco.

En 1951 nace la leyenda. Fangio gana su primer título de Fórmula 1 al comando de un Alfa Romeo. Un año después sufre un fuerte accidente en Monza que lo margina del resto del campeonato. Volvió en 1953, ya al comando de una Maserati, y terminó subcampeón. Otra vez cambia de equipo, en 1954, y recala en Mercedes y sale campeón por segunda vez.

Otro año prolífico para el Chueco fue 1955, ya que se ciñó por tercera vez la corona en la máxima categoría, también con Mercedes. Ante el retiro de la escudería de la Fórmula 1 en 1956, a Fangio le aconsejan que corra con Ferrari, y así lo hizo para festejar su cuarta corona. El quinto y último campeonato de Fórmula 1 lo alcanzó en 1957, en su retorno a Maserati. Ya estaba madurando su despedida, que concretó en 1958 en Reims.

Tras decir adiós, Fangio fue distinguido tanto en Argentina como en Europa. En 1974 fue nombrado presidente de Mercedes-Benz en el país, cargo en el que recibió la acusación sindical de no haber colaborado para la búsqueda de delegados detenidos y desaparecidos durante la última dictadura militar.

Tuvo un infarto en 1971 y se le realizó una operación cardíaca en 1982 a cargo del prestigioso cirujano René Favaloro, que le colocó cinco bypass coronarios. Con 84 años, su vida se apagó el lunes 17 de julio de 1995, a las 4.10 de la mañana.