En un contexto poco habitual por el sacudón continuo de la pandemia y un incremento de los niveles de inflación, la lista de los países más caros para vivir tuvo movimientos de posiciones. En la punta contraria, Buenos Aires se ubica entre los más baratos, medidos en dólares. 

Los datos surgen del informe "Worldwide Cost of Living 2021" de Economist Intelligence Unit (EIU). Explora el costo de vida en 173 ciudades, comparándolo con eventos globales impactantes. En promedio, los precios de los bienes y servicios aumentaron un 3,5% interanual, la tasa de inflación más alta registrada en los últimos cinco años.

Tel Aviv encabeza la clasificación por primera vez en la historia, lo que la convierte en la ciudad más cara del mundo para vivir. La ciudad israelí subió del quinto lugar el año pasado, empujando a París al segundo lugar junto con Singapur. En el cuarto puesto se ubica Zurich (Suiza), seguida de Hong Kong. Las cinco restantes del top ten son Nueva York, Ginebra, Copenague, Los Ángeles y Osaka

Según indica el informe, los problemas de la cadena de suministro, así como los movimientos en el tipo de cambio y la transformación de la demanda de los consumidores, llevaron a un aumento de los precios de las materias primas y otros bienes. Los incrementos más rápidos fueron para transporte, con el precio del litro de gasolina hasta un 21% de media.

El ascenso de Tel Aviv refleja principalmente el aumento vertiginoso de la moneda y los precios de cerca una décima parte de los bienes en la ciudad, liderados por comestibles y transporte, en términos de moneda local. Los precios de las propiedades (no incluidos en el cálculo del índice) también aumentaron especialmente en las zonas residenciales. La encuesta reveló que Tel Aviv era la segunda ciudad más cara para el alcohol y el transporte, la quinta para los artículos de cuidado personal y la sexta para la recreación.

Roma experimentó la mayor caída en la clasificación, pasando del puesto 32 al 48, con una merma especialmente en categorías como shopping y ropa.

En general, la cima de la clasificación sigue estando dominada por los europeos y ciudades asiáticas desarrolladas.

Bajo presupuesto

Las diez ciudades con costos más bajos para vivir son, en orden: Damasco (Siria), la más barata del mundo en un país devastado por la guerra, seguida de Trípoli (Libia), Tashkent (Uzbekistan), Tunez, Almaty (Kazajistán), Karachi (Paquistán), Ahmedabad (India), Argel (Argelia), Buenos Aires y Lusaka (Zambia).

El informe señala que muchas de las ciudades de Estados Unidos descendieron en el ranking debido a la inyección de dinero introducida a raíz de la pandemia, lo cual debilitó la moneda frente a otras divisas.

La EIU dijo que esperaba que los aumentos de precios se moderaran durante el próximo año, ya que los bancos centrales aumentaron cautelosamente las tasas de interés para contener la inflación. Los especialistas señalaron que todavía las clasificaciones seguían siendo sensibles a los cambios provocados por la pandemia de coronavirus.

Prevemos que la inflación global de los precios al consumidor promediará el 4,3% en 2022, frente al 5,1% en 2021 pero aún sustancialmente más alto que en los últimos años. Si las interrupciones de la cadena de suministro desaparecen y las cuarentenas se disuelven como se espera, entonces la situación debería mejorar hacia fines de 2022, estabilizando el costo de vida en la mayoría de las ciudades importantes.