Cerros que estallan de verdes en verano, quebradas espiraladas de vista deslumbrante, cóndores que se mecen al viento, parques tapizados de cardones con los brazos alzados al cielo. Los escenarios naturales de Salta sorprenden a cada paso con sus contrastes y son el marco perfecto para una ciudad repleta de tesoros históricos, arqueológicos y culturales.

Un estudio realizado por Booking.com a nivel global llamado "Predicciones de Viaje 2020" incluyó a Salta entre los 10 destinos para descubrir en el 2020, junto a ciudades de Corea del Sur, Polonia, Puerto Rico, Japón e India, entre otros países. "Es un destino que nosotros sabemos que es muy reconocido por el turista doméstico pero aún no es tan conocido para los turistas extranjeros", indicó Luiz Cegato, gerente de Comunicación y Relaciones Públicas para América Latina de la empresa, durante un viaje de prensa a la provincia. Según explica, las palabras con las que más definen los viajeros los atractivos del lugar al hacer el check out son: arquitectura colonial, paisajes increíbles, gente amistosa y las iglesias.

Los rincones de la capital salteña se disfrutan entre zambas (la Casona del Molino es el mejor lugar para escuchar músicos locales hasta el amanecer), empanadas (con papas, por supuesto) y el infalible torrontés. La caminata por las calles diseñadas en damero permite descubrir los encantos de sus balconcitos coloniales y sus iglesias de colores.

Para una vista en altura, nada mejor que una visita al Cerro San Bernardo y su teleférico. Está a 1500 metros, 300 más que la ciudad. A pie, son 1200 los escalones que llevan a la cima de ese pico que en esta temporada, gracias a las lluvias, refulge de verde. Muchos salteños acuden hasta allí a hacer actividad física a toda hora. El teleférico tiene un valor de $250 por tramo.

Por $250, el trayecto en teleférico ofrece buenas vistas aéreas

La bajada desemboca junto al Parque San Martín, con su anfiteatro y su laguna curiosamente llamada Mar del Plata. Este predio solía ser un lugar de intercambio comercial para gente de campo. En uno de los laterales se despliega una feria de artesanías -con precios bastante más económicos- que funciona de 10 de la mañana a 10 de la noche.

Las iglesias de Salta son uno de los atractivos más destacados por los turistas y motivo de orgullo para los locales. Se está terminando de acondicionar el Paseo de la fe en el casco histórico que, a través de semipeatonales, une los principales templos. Algunas de las más visitadas son la Iglesia de San Francisco -construida originalmente en 1582 y convertida en verdadera postal de la ciudad-, la Iglesia la Viña û con su fachada azulina y su campanario separado, es una de las más antiguas- y la Catedral Basílica de Salta, donde descansan los restos del General Güemes.

Ésta última se ubica en uno de los laterales de la Plaza 9 de julio, la única del país rodeada de recovas, que hoy son vistosas para los turistas pero originalmente tenían la función de proteger del viento, el sol y la lluvia. Allí también puede visitarse el Museo Arqueológico de Alta Montaña, que alberga los cuerpos momificados conocidos como Niños de Llullaillaco, un descubrimiento arqueológico de trascendencia mundial ya que se trata de los restos prehispánicos mejor conservados de forma natural. Se recomienda asistir al recorrido guiado a cargo de profesionales para aprovechar mejor la experiencia. Estar en presencia de los niños, observarlos del otro lado de la vitrina y conocer su historia, resulta muy conmovedor. Se exponen en forma rotativa de a uno por vez, por razones de conservación.

El Museo Güemes, de modalidad interactiva, con cuadros que hablan, es otro de los más interesantes para visitar, especialmente con niños.

Rutas y contrastes

Los atractivos de esa ciudad custodiada por cerros, que se engalana de luces por las noches e invita a tomar una cerveza Salta negra bien helada, son muchos. Pero también resultan imperdibles los paisajes que pueden disfrutarse al salir a la periferia o aún más lejos.

La zona de la quebrada de San Lorenzo, en las inmediaciones de la ciudad, es uno de los paseos frecuentados por los locales para realizar tours en bici, cabalgatas o pasar el rato en la naturaleza cerca del río. Enclavada en la nuboselva o yunga, su vegetación intensa incluye hasta orquídeas. Una parada para el almuerzo o para un refresco puede ser la excusa para conocer el Castillo de San Lorenzo, donde funciona hoy un hotel. Fue edificado a fines del siglo XIX por iniciativa del italiano Luigi Bartoletti, casado con una dama salteña dueña de los terrenos. Sigue el estilo florentino. Se puede acceder a la zona en transporte público con la línea 7.

Una de las excursiones más populares es el viaje a Cachi. Es una distancia larga, de 3 horas si no se hacen paradas, pero tanto el camino como el pueblo son una enorme recompensa. El trayecto, que pasa por la ruta 68 que lleva a Cafayate, sigue por la 33 y después por la emblemática 40, regala paisajes contrastantes y postales deslumbrantes que cortan la respiración. Imposible no querer detenerse a sacar fotos.

Cada pocos kilómetros el escenario cambia por completo. En el tramo inicial se ven plantaciones de tabaco, pimientos colgados en los jardines de las casas secándose al sol, escuelas rurales. Gradualmente, la yunga atrapa con su microclima de vegetación frondosa que sirve de hábitat para gatos y pavas de monte, zorros, liebres y tarántulas. Más adelante da paso a la tierra rojiza y el camino sinuoso de las quebradas. Empiezan a aparecer los cardones, icono de la geografía norteña. Crecen entre los 1500 y los 3000 metros de altura, pero van cambiando su morfología con la altitud: en las zonas más bajas tienen más brazos y son más pequeños.

Uno de los mayores premios del camino es llegar a la Cuesta del Obispo que une el Valle de Lerma y el Valle Calchaqui. Era una zona muy transitada antiguamente por los jesuitas para visitar sus misiones y debe, precisamente, su nombre al Obispo Eduardo Cortázar. Al llegar a la piedra del Molino a 3348 metros, la vista es impactante. Hacia abajo el camino serpentea sobre las lomadas verdes y se pierde entre montañas colosales. Si el vértigo es soportable, ese es el lugar para una foto.

Pero aún quedan maravillas. La ruta gana aridez y vuelve a ser recta en el Parque Nacional Los Cardones. Para donde se mire, los cactus se extienden en hileras como cruces de un camposanto. Los cerros se espolvorean de tonos rojos, ocres, verdosos.

Cachi

Su nombre quiere decir “Peñón del silencio”, en la lengua de los diaguitas. Cachi es un pueblo relativamente joven, de arquitectura colonial que se volvió popular entre los turistas por su tranquilidad y su estilo detenido en el tiempo. La pequeña iglesia, con altar construido en madera de cardones, domina la plaza central. Los carteles de las calles de veredas altísimas también están construidas con madera de cactus.

“Es hermoso vivir acá, muy tranquilo”, cuenta Martín, que se mudó allí hace 17 años y es artesano de la Casa del Tejedor, un local que empezó a funcionar también como Bed& Breakfast. Comenta que llegan turistas de todo el mundo.

Igual entusiasmo tiene Rita, que aprendió a tejer a los 14 años, y vive con su familia en la casa de El Tero Guzman, la primera que se instaló en lo que hoy se conoce como el Camino de los Artesanos, un lugar en las afueras de Cachi (a 6 kilómetros por caminos de ripio) donde se puede presenciar el trabajo paciente de los tejedores que confeccionan ponchos, ruanas y mantas de colores vibrantes. “Acá se respira aire puro. Es una tranquilidad que no se explica, no es lo mismo verlo que sentirlo”, dice Rita mientras nos conduce al sitio donde se teje en lana de llama y oveja. Una oportunidad para llevarse alguna manta como recuerdo de esa labor silenciosa, de esos tonos andinos.

Más notas de

Paula Boente

Carnavales 2020: las penas se van bailando

Carnavales 2020: las penas se van bailando

Homeland cierra el círculo en su última temporada

Homeland cierra el círculo en su última temporada

La guerra fría: cómo acordar la temperatura del aire

La guerra fría: cómo acordar la temperatura del aire

Recuerdos de viajes

Recuerdos de viajes

Castle Rock: vuelve la serie inspirada en el universo de Stephen King

Robbins ya interpretó otro personaje de King en Sueños de libertad

Mcmillions: la historia del fraude a un concurso de la cadena de hamburguesas

Mcmillions: la historia del fraude a un concurso de la cadena de hamburguesas

Piscinas porteñas: chapuzón de verano

Cómo pasar el verano en busca de un chapuzón

Avenue 5: odisea alocada de turismo espacial

Hugh Laurie, de Dr. House a capitán de un crucero espacial de lujo en Avenue 5.

Piedra libre: rincones de Argentina para descubrir

Cono de Arita, en la provincia de Salta

Más cerca del cielo: bares de altura

Más cerca del cielo: bares de altura