Con la vista fija en el tablero del TEG o en la torre del jenga analizando qué bloquecito sacar, el Coronavirus se olvida por un rato. El juego es un refugio para pasar buenos momentos en cuarentena. Suma horas en la agenda familiar y se incorpora también en parejas o en versiones online con amigos. 

Es uno de los pasatiempos más elegidos en plena pandemia. Los juegos de mesa lideraron las ventas online en productos de juguetería (rubro que creció más de 500% en junio según un informe de la plataforma Moova). En tanto los videojuegos registran fuerte crecimiento de descargas en todo el mundo (con un salto del 39% ya en los primeros meses), tendencia que también se vio en Argentina (según un estudio realizado por Telecom, el consumo de los videojuegos en Argentina aumentó un 12%: Fortnite, Free Fire y LOL, tuvieron un incremento del 110%). 

Los especialistas destacan los beneficios que tienen este tipo de actividades en este momento, su aporte tanto en el aprendizaje como en la mejora de los lazos familiares en esta convivencia permanente prolongada. 

"El juego es muy importante y, sobre todo en un contexto de aislamiento, permite fortalecer los vínculos familiares- ya que, a través del juego manifestamos emociones y sentimientos y se genera una comunicación placentera entre todos los participantes, de manera que nos ayuda a conocernos mejor-, divertirnos, disfrutar de un ambiente distendido y mejorar nuestro estado de ánimo", destaca María Fernanda Díaz, encargada del departamento pedagógico de Colegium.

Desde la plataforma también puntualizan que la nueva "normalidad" hace que muchas familias se ven obligadas a habitar un mismo espacio, en muchos casos reducido, durante varias horas del día. En muchos casos, esta dinámica puede generar desunión, dificultades afectivas y hasta separaciones, pero, en otros, también puede ser una buena oportunidad para que la familia se una, comparta y trabaje ciertas cuestiones que antes estaban opacadas por la rutina, una forma de trabajarlas es a través del juego. 

Como pez en el agua

En el caso de los más chicos, los beneficios de lo lúdico se potencian. El juego es el ámbito más natural para los niños.

"El jugar estimula todos los sentidos de los niños. En los chicos muchas de las cosas que se hacen se aprenden jugando desde caminar, hablar, todas las habilidades motoras. Siempre el chico es un activo jugador a todo. El juego es la vida misma en un niño", explica el Dr. Diego Montes de Oca, médico Pediatra. Puntualiza además que a través del juego, tanto para los chicos como para más grandes. Destaca el goce como aspecto importante y, en ese sentido, considera importante no cargarlo con demasiada competencia que puede hacer perder el divertimento.  "Está la creatividad de la familia para inventar en este momento juegos que nunca jugaron. Si tienen espacio, se puede jugar, por ejemplo, al fútbol todos juntos y realizar actividad física", agrega.

La Dra Díaz también destaca este aspecto de aprendizaje: "Es una oportunidad para enseñarles a jugar limpio, respetar al resto de participantes, seguir las normas, ganar con honradez y también a saber perder. Por otro lado, también se fomenta la curiosidad, el entusiasmo, la perseverancia y contribuye al desarrollo de ciertas habilidades sociales, como la cooperación y la resolución de conflictos. En el juego los niños se muestran tal y como son, lo cual también permite detectar sus virtudes, habilidades y gustos". Entre los juegos que contribuyen a generar aprendizajes significativos menciona el scrabble, pictionary, cartas y dominó.  Destaca además que la instancia lúdica permite que los chicos "desarrollen seguridad en sí mismos, fortaleciendo su autoestima y adquiriendo conocimientos específicos que marcarán sus vidas".

La especialista describe algunos juegos con aprendizajes significativos:

  • Scrabble, Pictionary, Sopas de letras: permiten interactuar con nuevas palabras, se amplía el vocabulario y se conoce la lengua.
  • Juegos con cartas o Dominó: mantener la concentración y lograr ciertas metas, entendimiento y desarrollo de estrategias por parte de los niños y niñas. Al final se deben sumar los puntos, ejercitando el cálculo mental.
  • Adivinar conceptos en dibujos, como DibuLápiz: Poner en ejercicio conocimientos previos en pos de dar forma a una idea. Al dibujar se pone en ejecución la capacidad de síntesis y la creatividad para plasmar la idea. 

Fortnite  y la épica familiar

Los gamers también están en expansión con la cuarentena. Los videojuegos en todas sus varientes se consolidaron como una de las actividades más importantes de ocio. Según Fyber, los volúmenes aumentaron entre 50% y 500% para todos los tipos de títulos, según la cantidad de uso que tenían antes de la pandemia. "El consumo de videojuegos superó el de música y se posicionó en la tercera categoría, después de redes sociales y noticias", afirmó Alberto Pardo CEO de Adsmovil.

La firma publicó una lista de los más bajados a smartphones. Entre los gratuitos: ASMR Silicing, Brain Test, Ludo Club, Save the Girl, Repair Mater 3, Little Alchemy, Tower Run. Entre los pagos: Minecraft, Monopoly y Assassin´s Creed Identity, entre otros. Una encuesta de Adcolony reveló que: el 46% de los jugadores tienen entre 18 y 44 años.

Fortnite es uno de los juegos más populares de los últimos tiempos. La Universidad Austral realizó una investigación junto al Instituto de Ciencias para la Familia de la UA y el Instituto de Familia de la Universidad de los Andes (Chile) sobre cómo influye Fortnite en la dinámica familiar. Aunque el estudio (que implicó 82 entrevistas a niños y padres) fue realizado antes de la cuarentena, sus conclusiones resuenan en el presente.  Los investigadores constataron que entre los padres prevalece una mirada negativa sobre el videojuego, que tiende a ponderar rasgos "molestos" o "preocupantes": el ruido o los gritos de sus hijos cuando juegan, las peleas entre ermanos, el contenido violento y la preocupación por la adicción que puede provocar el juego o el contacto con desconocidos. El estudio explica que esa mirada negativa se da principalmente en padres que no conocen el juego. Soslaya otras cualidades positivas como las destrezas que se desarrollan, el trabajo en equipo y las competencias colaborativas. El análisis plantea la necesidad de mayor diálogo intergeneracional. Los chicos quieren que los padres los vean jugar. 

"Si bien cada miembro de la familia puede estar pasando distinto la cuarentena, a la hora de establecer algún juego se neutraliza este escenario de las diferencias y potencia el compartir un momento desde el acercamiento. Es espacio de intercambio y nos corre del escenario de la información constante", destaca Licenciada Valeria Maimone, psicóloga de Swiss Medical Medicina Privada. "Es un recurso hoy necesaruio a todas las edad y está a mano", agrega.