Del Alas de gaviota a la máquina de Fangio: estos son los autos clásicos más caros jamás vendidos
Estos autos no solo son máquinas increíbles, sino también obras de arte que representan la pasión, la innovación y la búsqueda de la excelencia.
En el exclusivo mundo de las subastas de autos clásicos, estos son los cinco vehículos históricos más caros jamás vendidos.
1. Mercedes-Benz 300 SLR Uhlenhaut Coupé (1955) 142 millones de dólares
Arrancamos con el rey indiscutible. Este Mercedes, uno de los dos únicos ejemplares fabricados, fue vendido en una subasta privada en 2022 por la increíble suma de 142 millones de dólares.
Conocido como el "coche más bello del mundo", su diseño aerodinámico y sus puertas de "alas de gaviota" lo convierten en una verdadera obra de arte sobre ruedas.
2. Ferrari 250 GTO (1962) 70 millones de dólares
En segundo lugar, un clásico entre los clásicos: la Ferrari 250 GTO.
Este legendario auto de carreras, con su inconfundible color rojo y su motor V12, ha alcanzado cifras exorbitantes en subastas.
En 2018, un ejemplar de 1962 se vendió por 70 millones de dólares, convirtiéndose en el auto más caro de la historia en ese momento.
3. Ferrari 290 MM (1956) 28 millones de dólares
Otro ejemplar de la escudería italiana, la Ferrari 290 MM.
Este auto de carreras, conducido por leyendas como Juan Manuel Fangio, fue creado para competir en la Mille Miglia de 1956.
Su rareza y su pedigrí en las pistas lo convierten en una pieza codiciada por los coleccionistas.
4. Duesenberg SSJ (1935) 22 millones de dólares
Este auto es un ícono del lujo americano: el Duesenberg SSJ.
Este roadster, uno de los dos únicos fabricados, fue propiedad de estrellas de Hollywood como Gary Cooper y Clark Gable.
Su motor de 8 cilindros en línea y su diseño elegante lo convirtieron en el auto más rápido y caro de su época.
5. Rolls-Royce Sweptail (2017) 13 millones de dólares
El Rolls-Royce Sweptail es la prueba de que la exclusividad se paga.
Esta coupé de lujo, creada a medida para un cliente anónimo, se inspira en los yates de lujo y la era dorada de los carroceros.
Su diseño único, con un techo panorámico de cristal que se extiende hasta la cola, lo convierte en una pieza única en el mundo.

