Con el adiós al billete de 5 pesos, programado para el próximo sábado 29 de febrero, la figura del General José de San Martín ya no tendrá lugar en nuestras billeteras como medio de pago en operaciones de compra y venta pero, como dice la canción, "nada se pierde, todo se transforma" y la principal empresa argentina de criptomonedas trasladó su imagen al futuro del dinero: bitcoin, primer activo digital nativo de Internet.

Hasta el 31 de marzo, el billete de $5 se podrá devolver a cualquier banco o entidad financiera, y a cambio la institución deberá acreditarlos en una cuenta o bien canjearlos por una moneda del mismo valor.

¿Por qué caduca el billete de $5?

  • Por ser el billete de menor denominación, su circulación es mayor y se deteriora más rápido.
  • Es el valor que sigue al último billete abandonado: el de $2 (dos pesos) en 2018.
  • La emisión de billetes queda destinada a nuevos valores más altos, como los billetes de $1000 (mil pesos) y $500 (quinientos pesos).

Para homenajear al prócer argentino que pregona los ideales de la libertad, Ripio creó una moneda-homenaje exclusiva con un código QR que libera un valor en bitcoins.

Pero, ¿qué tiene que ver San Martín con bitcoin? La empresa aseguró que "el General San Martín es un símbolo de libertad para los argentinos. Los ideales de independencia económica y política que representa el prócer son trasladables a la revolución financiera que propone bitcoin, colocando a la libertad como el valor central a defender y atesorar".

Según un comunicado en el que anuncia el lanzamiento, desde su nacimiento en 2008, la criptomoneda logró revolucionar la economía al democratizar una tecnología disruptiva basada en la libre oferta y demanda y proponer un sistema de emisión matemático, que elimina los organismos intermediarios como bancos centrales y otras entidades de control.

“Bitcoin es el primer paso hacia una nueva economía, más transparente, democrática y accesible que la que ofrecen los servicios financieros tradicionales”, explicó Sebastián Serrano, fundador de Ripio, “esta moneda-homenaje con valor en bitcoins inmortaliza esos ideales, llevando el legado de San Martín hacia la economía del futuro".

San Martín es el primer prócer argentino homenajeado en una criptomoneda

Un poco de historia

En 2017 el Banco Central de la República Argentina (BCRA) lanzó el Plan de Normalización del Dinero Circulante, que propone destruir los billetes deteriorados, introducir nuevos billetes y monedas en sintonía con la actualización de los valores en el mercado actual, y la creación del canje interbancario de billetes a través de una plataforma electrónica. 

Como parte del Plan, el BCRA planificó un cambio de rumbo en el diseño de los objetos que hoy funcionan como valores de intercambio: los billetes y las monedas que materializan el peso argentino. 

Las figuras de próceres, utilizadas desde hace más de un siglo, pasaron a mostrar la flora y fauna argentina “con el objetivo de celebrar el valor de los recursos naturales y sembrar conciencia sobre la preservación ambiental”, según afirmó el organismo estatal al presentar su iniciativa durante la gestión de Mauricio Macri en la presidencia.

Si bien esa política vuelve a estar en plena revisión con el cambio de gobierno, y todo indica que los próceres volverán, acompañados por nuevas figuras de la ciencia y la cultura, lo cierto es que el billete que hoy lleva a San Martín dejará de circular en breve y su figura no estará entre las próximas impresiones. 

Los próceres empezaron a aparecer en los billetes cuando en 1881 el ingeniero Eduardo Castillo acuñó la primera moneda. En 1883, con la primera emisión de billetes, San Martín aparece representado en el billete de 500 “pesos moneda nacional oro”, tal como se medía el dinero por aquel entonces.

Ya entrado el siglo XX, el General aparece en los primeros sellos postales calcográficos que imprime la Casa de la Moneda, y al año siguiente se forja su rostro, en una versión de mayor edad, en una primera moneda de 50 centavos. 

Fue más adelante cuando el primer billete de $5, vigente desde el 31 de enero de 1965, portó el rostro de José de San Martín, acompañado en su reverso por una imagen de la Revolución de Mayo. A partir de entonces San Martín pasó por otros billetes, incluso ocupando la mayor parte de los valores durante la emisión de 1985, donde su rostro representaba desde el billete de $1 hasta el billete de $1.000

Ahora, al billete de cinco pesos le toca convertirse en moneda y San Martín tiene su bitcoin. Como dice la canción: "Nada se pierde, todo se transforma".