En 2009 las criptomonedas eran primitivas y apenas comenzaba a surgir el intercambio entre fanáticos de la tecnología, sin valor de mercado alguno. Apenas era un pasatiempo, como en el caso de James Howells, un hombre galés que ese año obtuvo 7.500 bitcoins. Los guardó en un disco duro que, en 2013, tiró a la basura por equivocación. Meses después, se dio cuenta que había deshechado un tesoro que podría haberlo vuelto multimillonario.

Howells se percató de su tremendo error cuando escuchó que la cotización del bitcoin era de 1.000 dólares. En realidad, su intención había sido tirar un viejo disco duro vacío, en lugar del que tenía los bitcoins. En ese entonces, allá por 2013, el disco hubiera tenido un valor de USD 7,5 millones, y comenzó la búsqueda como si fuera un Santo Grial. Incluso, pidió permiso al basurero municipal para buscarlo él mismo, pero no tuvo éxito.

Sin embargo, no se rinde y todavía lo busca con una particular estrategia impulsada por la pandemia: le ofreció a la municipalidad que, si lo dejan buscarlo, cederá el 25% del valor de los bitcoins perdidos (alrededor de USD 75 millones) en forma de fondos de ayuda para los residentes de la ciudad afectados por el Covid-19. "Todavía hay mucho dinero en el vertedero", afirmó.

James Howells

Cuánto vale el disco duro perdido hoy

La escalada del bitcoin en la última década no tiene precedentes. Pasó de valer poco en 2009 a ser una rareza reservada sólo para los bolsillos más abultados. En los primeros 15 días del 2021 tuvo un salto estrepitoso: aumentó más de USD8.000, 28% más que en el cierre del año.

Hoy, cada bitcoin ya se consigue a USD 37.130 y superan los 6 millones de pesos en cotización local. De esta manera, se calcula que la máquina arrojada a la basura tiene un valor actual de casi 300 millones de dólares (más exactamente, USD 278.475.000) o más de 46 mil millones de pesos, en base al precio en el que se negocia en Argentina, de acuerdo a datos de CryptoMarket.

"¿Sabes cuándo pones algo en la basura, y en tu cabeza, te dices a ti mismo 'eso es una mala idea'? Realmente lo era", se lamenta Howells.

Según contó, en 2009 extrajo "miles" de bitcoin ya que era la noverdad del momento, pero, cuando el programa de minería de la criptomoneda se volvió demasiado grande y engorroso, lo abandonó, eliminó el programa y guardó sus bitcoin en un dispositivo USB económico como copia de seguridad por si le pasaba algo a su computadora.

El problema fue que en 2013, al intentar rescatar los bitcoin, conectó el USB nuevamente "para intentar acceder al archivo, pero el dispositivo se apagó", recordó. "El peor error de mi vida. Nunca haga copias de seguridad de nada en un disco barato fabricado en China o una memoria USB", sostuvo.

El plan de Howells para recuperar el disco duro

El galés pretende encontrar los bitcoins gracias a un sistema de números de serie y fechas que tienen los tachos de basura que se colocan en el vertedero donde fue a parar su disco duro. "Si pudiera acceder a los registros del vertedero, podría identificar la semana en que tiré el disco duro; podría identificar el número de serie del contenedor en el que estaba; y luego podría identificar dónde está la cuadrícula a la que hace referencia", afirmó.

De esta forma, quiere convencer a la municipalidad de Newport de realizar un plan de acción con fondos que él financiaría, pero las autoridades se niegan. Una portavoz afirmó que el ayuntamiento fue "contactado varias veces desde 2014" por Howells para recuperar el disco, pero "el costo de desenterrar el relleno sanitario, almacenar y tratar los desechos podría ascender a millones de libras, sin ninguna garantía de encontrarlo o de que aún esté en funcionamiento", dijo a South Wales Argus.

A pesar de aceptar que "no hay garantía de que siga funcionando debido al entorno en el que ha estado" aún tiene "confianza". “La carcasa exterior puede estar oxidada. Pero el disco interior, donde se almacenan los datos, debería haber una buena probabilidad de que todavía funcione. Creo que todavía habrá una oportunidad. Pero cuanto más se prolongue esto, es menos probable que sea una posibilidad", aseguró.

Más casos de personas que perdieron sus bitcoins por insólitos errores

Según datos de la plataforma Chainalysis, casi el 20% de todos los bitcoins existentes (unos 3,7 millones de BTC) se perdieron para siempre, en las llamadas carteras “varadas“, ya que sus dueños no pueden acceder a ellos. En muchos casos, se trata de personas que olvidaron o perdieron contraseñas.

Stefan Thomas, un programador alemán que recibió un pago de parte de un cliente por 7.002 BTC, en 2011, perdió las claves digitales de su billetera y, al ser un sistema descentralizado, no hay ningún método para recuperarlas. En este punto se encuentra una de las características más seguras de BTC, pero también una de las más riesgosas.

El alemán utilizó una cryptowallet llamada IronKey, que permite hasta diez intentos para adivinar una contraseña; a Thomas solo le quedan dos. Si el programador no acierta en ninguno de los dos intentos restantes, las 7 mil criptomonedas volverán a cifrarse para siempre.