Además del hospedaje, el gasto clave que hay que tener en cuenta en un viaje de vacaciones es el consumo de nafta. Los kilómetros a recorrer y el peso que llevará el vehículo son algunas de las variables que determinan cuánto costará ese traslado hacia el destino de verano elegido, pero hay diversas formas de ahorrar para que no se vaya toda la plata por el caño de escape.

Cómo calcular el consumo de combustible para un viaje en Argentina

Lo primero para disfrutar del verano 2021 es calcular el consumo de nafta del auto para poder prever cuánto se va a gastar en el viaje. Para eso, la forma más fácil es observar al llenar el tanque cuántos kilómetros tiene el auto en ese momento, y cuántos se hicieron al momento en que queda vacío.

Para calcular el consumo para llegar a las vacaciones, habrá que dividir la cantidad de kilómetros recorridos en ese tiempo sobre los litros de combustible necesarios para llenar el tanque del auto. El resultado de esa cuenta dará cuántos kilómetros se pueden recorrer con cada litro de nafta. De esta forma se podrá calcular cuantos litros consumirá el vehículo al dividir los kilómetros previstos para el viaje sobre el resultado de la cuenta anterior.

Por ejemplo: en un primer viaje se recorrieron 50 kilómetros y se gastaron 4 litros de nafta. 50 dividido 4 es 12,5 kilómetros por litro. Al calcular el nuevo viaje -por ejemplo, de 600 kilómetros- habrá que hacer 600 km dividido 12,5, lo que dará un gasto de 48 litros. Así, simplemente habrá que multiplicar la cantidad de litros resultante por el precio del litro de combustible utilizado, que hoy está en promedio a $72. Para el ejemplo, el gasto sería de $3.456.

 

10 consejos para ahorrar combustible en vacaciones

Hay diferentes tipos de consumo: el de ciudad, el de ruta y el mixto. Manejar en la ciudad es más caro, ya que se frena, arranca y acelera muy seguido y de forma irregular, y eso gasta más nafta.

Ir por ruta o autopista de por sí ahorra dinero porque implica conducir con una presión constante en el acelerador y se toca menos el freno, aunque al ir más rápido crece el consumo dado que el motor tiene que luchar contra la resistencia del viento, con lo cual se recomienda no acelerar demasiado.

1- Planificar el viaje

Permitirá llegar a destino de la manera más eficiente, sin dar vueltas. Alargar solo diez minutos el viaje de 1 hora provoca un aumento del consumo en gasolina o gasoil de hasta un 14 por ciento, según el club de automovilistas español RACE.

2- Comprobar la presión de las ruedas

Los neumáticos deben ir hinchados a la presión indicada por el fabricante y según las condiciones climatológicas, ya que si hace frío necesitan más presión. En vacaciones es común llenar el auto de valijas o llevar a varias personas, lo cual acumula mucho peso: eso también implica la necesidad de aumentar la presión de las ruedas. Manejar con una presión inferior a la necesaria incrementa el consumo de nafta por la resistencia a la rodadura.

3- Viajar sólo con lo imprescindible en el baúl

Para viajes largos -y también en recorridos cortos, por qué no- hay que racionalizar el volumen y el reparto de la carga en el baúl. Conducir con 100 kilos de peso innecesarios a bordo ocasiona que el consumo de combustible, en un coche de tamaño medio, se dispare un 6%, indica RACE.

4- Optimizar el arranque y puesta en marcha

Arrancar el motor del sin pisar el acelerador y usar la primera velocidad sólo para el inicio de la marcha. Usar la primera velocidad sólo para el inicio y cambiar a segunda al pasar los 5 metros o dos segundos desde que el auto comenzó a moverse. Comenzar a conducir lentamente (20 km/h en 5 segundos para ahorrar hasta un 11 por ciento de combustible) y evitar acelerar bruscamente. A más baja velocidad, mayor será el consumo ya que necesita más potencia.

5- Mantener la velocidad uniforme

Como ya fue mencionado, manejar en rutas y autopistas permite ahorrar al manejar de forma constante, por lo que es importante mantener el ritmo. Evitar frenar, acelerar y cambiar de marcha si no es necesario. Para decelerar, levantar el pie del acelerador y antes de accionar el pedal de freno, si la situación lo permite, dejar que el freno motor actúe primero.

Si hace falta frenar con el pedal, hacerlo de forma suave y reducir la marcha lo más tarde posible, con especial atención a las bajadas. Al circular a más de unos 20 km/h con una marcha insertada, si no se pisa el acelerador el consumo de carburante es prácticamente nulo. Al ralentí, el coche consume entre 0,5 y 0,7 litros/hora, informó RACE.

6- No mantener el motor inactivo

Si el auto se encuentra en una parada prolongada -como podría ser un embotellamiento-, es preferible apagar el motor y evitar el gasto de nafta. Un motor al ralentí durante 10 minutos (en punto muerto y con el aire acondicionado desconectado) ronda un consumo de 0,13 l/100 km de combustible.

7- ¿Aire acondicionado o ventanas abiertas?

En la ciudad, prender el aire acondicionado sólo cuando sea necesario ya que aumenta el gasto de nafta, sobre todo al ir a baja velocidad. Para que funcione el aire acondicionado se usa el compresor, un aparato que se acopla al motor. Eso hace que el motor deba trabajar más cuando se prende el aire acondicionado, y consume combustible.

Sin embargo, al viajar por ruta y autopista, es mejor prender el aire que abrir las ventanillas, porque las ventanas bajas no sólo son peligrosas al ir a alta velocidad, sino que afecta a la aerodinámica del auto porque entra viento en el habitáculo y opone mayor resistencia contra el aire y eso implica más esfuerzo del motor, o sea, más gasto. En ese caso sí genera mayor ahorro usar el aire acondicionado.

8- Usar el freno del motor

Cuando se puede prever que hay que bajar la velocidad con suficiente tiempo, soltar el acelerador sin presionar el freno hace que el suministro de combustible se detenga casi por completo, y eso reduce el consumo en hasta 2%, según RACE. Para poder llevar adelante esa estrategia es necesario tener una distancia de seguridad adecuada, que no haya ningún obstáculo en medio y un amplio campo de visión para poder ver dos o tres vehículos por delante.

9- Ir con la marcha más larga y no revolucionar el motor

Optimizar al máximo el cambio de marchas. Circular el mayor tiempo posible en las relaciones más largas y a bajas revoluciones: en la ciudad, siempre que sea posible, utilizar la cuarta o quinta marcha, siempre en función de los límites de velocidad.

Para un auto a diésel se recomienda cambiar de marcha entre las 1.500 y 2.500 revoluciones por minuto, y para nafta, entre 2.000 y 2.500. Si el auto no tiene cuentarrevoluciones, es importante escuchar el sonido del motor como referencia.

10- Aprovechar las bajadas

Es un clásico: la bajada permite soltar el pedal y dejar que el auto avance sin esfuerzo, siempre con los cuidados necesarios para que no se vaya más de lo deseado. También se puede aprovechar la inercia para adelantar el cambio de marchas circulando a bajas revoluciones.

Por el contrario, en las subidas, lo mejor es retrasar al máximo reducir de marcha, incrementando ligeramente la presión sobre el acelerador, aunque nunca pisando a fondo.