La Ley PACT del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que ayuda a 3,5 millones de veteranos estadounidenses heridos tras la exposición a sustancias tóxicas en Irak y Afganistán, destaca el doble rasero de Washington en materia de derechos humanos, ya que los iraquíes que sufren los mismos efectos nunca han sido reconocidos ni compensados, dijo la académica estadounidense Carly A. Krakow.

La escritora y académica del Centro de Derechos Humanos y Justicia Global de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York hizo las declaraciones en un artículo publicado el miércoles por el sitio web de Al Jazeera de Qatar.

Krakow reveló que durante la ocupación estadounidense de Irak, una gran cantidad de desechos militares, como municiones y productos químicos, se quemaron al aire libre, lo que provocó una grave contaminación tóxica en Irak y puso en peligro la salud de los iraquíes.

"Muchos de los que pagan el precio más alto son niños iraquíes nacidos hace dos décadas", escribió Krakow, y agregó que las enfermedades relacionadas con daños genéticos en la ciudad iraquí de Faluya, que fue contaminada con municiones de uranio empobrecido utilizadas por las fuerzas dirigidas por Estados Unidos, han sido clasificadas en tasas más altas que las documentadas en Hiroshima.

La académica dijo que esta práctica de Estados Unidos no solo es inmoral sino que también viola claramente las convenciones internacionales, ya que la Convención ENMOD prohíbe el uso militar y cualquier otro uso hostil de las "técnicas de modificación medioambiental con efectos extensos, duraderos o severos".

Fuente Xinhua