La Unión Europea ( UE) avanzará esta semana en la aprobación de varios proyectos de ley  para limitar el poder de mercado de las grandes empresas tecnológicas y regular su responsabilidad a la hora de moderar y eliminar el contenido ilegal que aparece en las plataformas.

La comisión de Mercado Interior del Parlamento Europeo votará mañana su propuesta sobre la ley de mercados digitales -la norma que regulará la libre competencia en el mundo digital- y el jueves hará lo propio el Consejo de la UE, que aprobará también su postura sobre la ley de servicios digitales -la que fijará la responsabilidad de las tecnológicas en el control del contenido-.

El Consejo de la UE aprobará su postura sobre ambas leyes este próximo jueves, pero aun deberá esperar a que el pleno de la Eurocámara adopte la suya, previsiblemente en enero. Ambas instituciones deberán acordar después un texto común, con la intención de que pueda entrar en vigor en 2023, según informó la agencia EFE.

Mercados Digitales

La ley de mercados digitales nació por la percepción en Bruselas de que las normas antimonopólicas de la UE no evitaron los abusos de poder de gigantes como Google, Amazon, Facebook, Apple o Microsoft, ya que en un sector en constante evolución, la Comisión Europea debe realizar largas investigaciones antes de poder demostrar un comportamiento ilegal.

Ante la constatación de que por su tamaño se han convertido en imprescindibles para los usuarios y en intermediarios entre estos y otras empresas, la ley fija obligaciones previas que deberán cumplir antes de que Bruselas las investigue y que inciden precisamente en las prácticas por las que en los últimos años las ha multado y las ha llevado ante la justicia europea.

Así, les prohíbe combinar los datos personales que adquieren de los usuarios a través de los múltiples servicios que ofrecen, por ejemplo, que Facebook cruce la información que obtiene de su red social con la del servicio de mensajería Whatsapp, a no ser que exista un consentimiento previo.

También deberán permitir a las empresas que se han convertido en sus clientes vender sus productos a los usuarios a través de otras plataformas, especialmente si es a un precio inferior.

Además, tendrán que dar acceso a las empresas a los datos generados por sus clientes, permitir que los usuarios puedan desinstalar las aplicaciones que vienen por defecto en los dispositivos móviles o se prohibirá a las tecnológicas favorecer sus propios servicios frente a los de la competencia.

Algoritmos y servicios

La Comisión y los países de la UE quieren que estos criterios se apliquen a las compañías con un valor de mercado de al menos 65.000 millones de euros, pero el Parlamento Europeo quiere elevar la cifra a 80.000 millones, lo que afectaría a las grandes tecnológicas estadounidenses, pero podría dejar fuera a otras como Booking.com o Airbnb.

En última instancia, si incumplen los requisitos, Bruselas podrá fragmentar a uno de estos gigantes de internet en aras de la libre competencia.

Mientras que la ley de servicios digitales obligará a las plataformas a eliminar en un plazo de 24 horas el contenido ilegal que aparezca en ellas, por ejemplo, discursos de odio o terrorismo, pero no las responsabilizará por su existencia, a no ser que no lo supriman si saben que se ha publicado.

Regula, además, el funcionamiento de los algoritmos, que mediante inteligencia artificial determinan la información que ve cada usuario.

Las tecnológicas tendrán que hacer análisis de riesgo para evitar que la información que ofrecen supongan un peligro para la salud de los ciudadanos o la seguridad pública, deberán someterse también a auditorías independientes y dar a las autoridades los datos que necesiten para evaluar la forma en que moderan los contenidos.

El Consejo de la UE propone además que las plataformas que ofrecen servicios exclusivos a los menores se dirijan a ellos en un lenguaje que puedan comprender y habiliten herramientas de control parental.