El presidente en funciones, Pedro Sánchez (PSOE), y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, acordaron formar juntos un gobierno de coalición que desbloquee la situación política.

Ambos líderes mantuvieron una reunión discreta el lunes por la tarde, en la que decidieron retomar las conversaciones para gobernar conjuntamente en términos similares al pasado mes de julio, negociaciones que no fructificaron entonces, dijo el medio español La Vanguardia.

La declaración pactada por ambas formaciones prevé la formación de un Gobierno progresista de coalición que sitúe a España como referente de la protección de los derechos sociales en Europa, tal y como los ciudadanos han decidido en las urnas.

El preacuerdo fija diez líneas prioritarias de acción, a saber: Lucha contra el cambio climático y transición energética, políticas feministas de lucha contra la violencia machista y de fomento de la igualdad retributiva real y combate de la trata y la explotación sexual, una ampliación de los derechos sociales que abarca desde la muerte digna hasta la diversidad de identidades y el derecho a la memoria y la dignidad, el combate de la precariedad y el desempleo, a través de una reforma (o contrarreforma) laboral que recupere los derechos de los trabajadores, un eje de políticas económicas y sociales que combine la protección de los servicios públicos y sistema de pensiones, así como el blindaje del derecho a la vivienda, y acciones urbanas como el control de la expansión de las casas de apuestas.

En cuanto al conflicto en Catalunya, apuntan a garantizar la convivencia en Catalunya y la normalización de la vida política con fórmulas de diálogo para el entendimiento y el encuentro.