El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia anunció un acuerdo con los partidos y frentes políticos habilitados para que las elecciones generales pendientes a causa de la crisis sanitaria se realicen el 6 de septiembre.

"Se ha establecido un acuerdo razonable y satisfactorio, aunque no sea el ideal para unos y otros (…) La negociación se plasma en el proyecto de ley que el TSE remite a la Asamblea Legislativa Plurinacional; el proyecto prevé la realización de la elección general hasta el domingo 6 de septiembre", señaló el órgano en una declaración.

El documento, leído en conferencia de prensa por el presidente del TSE, Salvador Romero, ante candidatos y líderes políticos, precisó que "una vez promulgada le ley, el órgano electoral fijará ese día como fecha de la elección general 2020".

El anuncio parecía poner fin a la disputa entre el Gobierno transitorio de Jeanine Áñez, que quería un aplazamiento indefinido, y el Movimiento Al Socialismo (MAS) del expresidente Evo Morales (2006-2019), que usó su mayoría parlamentaria para votar una ley que fijaba los comicios a más tardar el 2 de agosto.

Las elecciones fijadas inicialmente para el 3 de mayo fueron suspendidas por la cuarentena nacional contra el coronavirus.

El TSE auguró "un proceso electoral técnicamente sólido, políticamente imparcial, de alta participación ciudadana, con las debidas medidas de seguridad sanitaria, que desemboquen en una jornada de votación limpia y con resultados aceptados porque reflejan la voluntad popular".

La declaración leída por Romero indicó que el proceso electoral se reactivaría plenamente a mediados de julio, lo que habilitaría al menos siete semanas para la campaña proselitista, que en la primera etapa hasta marzo había mostrado como amplio favorito al candidato presidencial del MAS, Luis Arce.