Un político llamado Adolf Hitler ganó las elecciones locales de Namibia, país ubicado en el este de África, y se convirtió en administrador de distrito el pasado miércoles, luego de ganar los comicios regionales de Ompundja, cerca de la frontera entre Namibia y Angola, con un impresionante 88,48% de los votos. Aunque su partido "Swapo" perdió en las elecciones, el político de 54 años con uno de los peores nombres del mundo logró quedarse con un cargo.

El nombre completo del ahora funcionario es Uunona Adolf Hitler e, irónicamente, en su país es conocido como un luchador contra el apartheid. "El hecho de que tenga este nombre no significa que quiera conquistar Oshana", dijo en referencia a la región donde ganó las elecciones, lugar que, además de tener un gobernante con el nombre del dictador alemán, todavía alberga una pequeña comunidad de habla germana.

El "Hitler negro"

Es que Namibia fue una colonia alemana desde 1884, pero después de la Primera Guerra Mundial la Sociedad de Naciones ordenó a Sudáfrica administrar el territorio. Por esto, no es extraño que en Namibia todavía se escuche el idioma alemán, ya que hay calles, emisoras y periódicos que llevan todavía un nombre alemán.

Después de ganar con 1.196 votos el escaño en la lista de la Organización del Pueblo de África del Sudoeste (SWAPO, en inglés), que gobernó Namibia desde la independencia del apartheid de Sudáfrica en 1990, el político dijo al medio alemán Bild que no tenía "nada que ver" con la ideología nazi.

"Mi padre me puso el nombre de este hombre. Probablemente no entendió lo que representaba Adolf Hitler ", dijo el político, y confesó que “cuando era niño, lo veía como un nombre totalmente normal". "Solo cuando crecí, comprendí que este hombre quería conquistar el mundo entero", recordó.

El político dijo que su esposa lo llama Adolf, y agregó que generalmente se hace llamar Adolf Uunona porque sería “demasiado tarde” para cambiar su nombre oficialmente. "No significa que esté luchando por dominar el mundo", aseguró. Su nombre fue abreviado como “Adolf H.” en la lista de candidatos que fue impresa en el boletín del gobierno, pero apareció completo en un sitio web oficial de resultados.

Las mascres alemanas en Namibia

Pese a que el genocidio cometido por el regimen nazi y las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial son conocidas por todos, no se habla mucho de las mascares cometidas en Namibia entre 1904 y 1908, cuando el país africano todavía era una colonia de Alemania. 

Los soldados alemanes masacraron en la región entre 10 y 64 mil miembros de las tribus Nama y Herero, respectivamente, en una sangrienta campaña para reprimir una revuelta local. Los asesinatos se produjeron después de que los ocupantes alemanes expulsaron a las tribus nativas de sus tierras y los reclutaron para realizar trabajos forzados, lo que llevó a un levantamiento en el que los herero mataron a 123 colonos alemanes.

Alemania ofreció pagar una compensación por el genocidio, pero Namibia no lo aceptó

Además de la matanza, miles de hereros fueron expulsados al desierto y murieron de sed y hambre. El resto fue enviado a campos de prisioneros.

De hecho, un ministro del gobierno alemán reconoció en una visita al país el año pasado que "los crímenes y abominaciones de 1904 a 1908 fueron lo que hoy describimos como genocidio". El gobierno alemán dice que tiene una "responsabilidad especial" hacia Namibia "debido al" pasado colonial compartido "de los dos países.

Namibia, sin embargo, rechazó el pasado la oferta de reparación de nueve millones de libras esterlinas de Alemania por las masacres coloniales, ya que afirmó que debe ser "revisada". Se estima que alrededor de 120 mil alemanes visitan Namibia cada año.

El cementerio de los soldados coloniales alemanes que murieron durante la batalla de Waterberg en 1904, una batalla decisiva contra los herero, un grupo étnico nativo de Namibia. (Joao Silva/The New York Times)

En ocasiones, esa comunidad se ha asociado con muestras de sentimiento neonazi, incluida una celebración del centenario de Hitler en 1989. Tres años antes, en 1976, un grupo de hablantes de alemán sacó un anuncio que conmemoraba la muerte del diputado de Hitler, Rudolf Hess, y rindió homenaje al "último representante de una Alemania mejor".

En 2005, un periódico en alemán publicó un anuncio en el que expresaba "alegría y satisfacción" por la muerte del superviviente del Holocausto, Simon Wiesenthal. El embajador alemán en Namibia exigió que el periódico se disculpara, cosa que posteriormente hizo.