El doctor Ricard Ferrer, presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias, lleva ocho meses bregando con el coronavirus (Covid-19) en primera línea. Desde su trinchera, la unidad de cuidados intensivos (UCI) del hospital Vall d’Hebron de Barcelona, Ferrer ha atendido a centenares de enfermos críticos por la enfermedad.

El 28 de julio, el diario El Pais, publicó un video que mostraba al jefe médico de un hospital de Madrid mientras enseñaba el instructivo que difundieron las autoridades con el criterio para elegir al paciente a atender en caso de un colapso del sistema de salud. 

"Esto es un trauma. Vamos a denegar la cama a los pacientes que más riesgo de morir tienen pero necesitamos reservarla para los que más años de vida podemos salvar" decía el medico español.

El jefe de este servicio, que llegó a ser el mayor de España en la primera ola con 200 camas habilitadas, advierte de que las UCI vuelven a temblar. El escenario que se dibuja para noviembre le recuerda “demasiado” a lo vivido en la primavera.

Con respecto al 25% de ocupación de las UCI informado por el Ministerio de Sanidad, Ricard Ferrer explicó que "de los ingresados en UCI, el 75% son no covid y el 25% son covid. Lo que hay que entender es que estos pacientes no estaban el año pasado. Si ahora el 25% son covid, quiere decir que tenemos el 25% de nuestras camas dedicadas a una patología que el año pasado no teníamos. Esta actividad adicional está por encima de la que tenemos estructuralmente instalada."

Según el doctor esto significa que hay que expandir la UCI, tener más camas bien equipadas y con más profesionales. Y hemos de intentar, si no se frena la entrada de pacientes de covid, frenar la de enfermos no covid. Parar algunas cirugías programadas, trasplantes que no sean una urgencia de riesgo vital. Ahora y durante los próximos meses, una cama de UCI va a ser un recurso muy preciado, y van a competir por esta cama pacientes de covid, de cualquier patología grave y de cualquier catástrofe que pueda ocurrir, como un accidente con múltiples víctimas.

Con respecto a las declaraciones del director del Centro de Alertas y Emergencias, Fernando Simón,  referidas a la complejidad que puede tener a finales de noviembre la situacion de las UCI, el presidente de la Sociedad Española dijo: "Opino exactamente igual. La transmisión lleva una inercia, un impulso tan importante, que el efecto de las medidas que se toman no se ve hasta dentro de dos semanas. Con las UCI, esa inercia va más allá de dos semanas. Si ahora tomamos una medida contundente, durante tres semanas seguirían entrando pacientes en las UCI de forma importante. Por eso, con la inercia que lleva esto, digo que en noviembre una cama de UCI va a ser un recurso muy preciado y va a haber una competencia durísima por esa cama."

Segun el Ministerio de Salurd, la ocupación de las UCI es del 25%

Debido al peligro de colapso, Ferrer se refirió a que "hay muchas zonas del país que van a pasar un noviembre muy difícil. Van a estar abriendo camas nuevas de UCI cada día, buscando profesionales para que puedan atender a estos pacientes y decidiendo qué actividad dejan de hacer, no solo para frenar la entrada de pacientes no covid, sino también para ver qué profesionales sacan de una actividad para hacer otra."

Diferencias entre la primera ola y la segunda ola

El doctor aclaró que aunque los pacientes han sido mas jóvenes, "eso ahora se va revirtiendo y se está pareciendo más a la primera ola" y que "la velocidad de crecimiento es menor y el curso en la UCI es más rápido. Pero lamentablemente, la situación que se plantea para el mes de noviembre me recuerda demasiado a la primera ola."

También se refirió a la reducción en el tiempo de tratamiento de las personas en UCI: "Conocemos mejor la enfermedad, los tratamientos que damos ahora tienen una evidencia científica detrás. Hemos dejado de dar alguna medicación que, probablemente, no tenía ningún efecto y daba problemas. Y hemos ido mejorando la atención al paciente con el conocimiento."

En relación al aumento en la supervivencia en UCI en relación con la cantidad limitada de enfermeros, Ricard Ferrer dijo que "si esto sigue aumentando, personal seguro que va a faltar. Es muy difícil conseguir enfermería experta en cuidados intensivos. Los intensivistas que están en el mercado ya han sido todos reclutados y lógicamente, la formación de estos profesionales no se genera de un día para otro. No va a haber más profesionales, así que la única opción será dejar de hacer alguna actividad y a estos profesionales, que no son intensivistas, incorporarlos en una unidad multidisciplinar para que nos ayuden a manejar este incremento de casos."

Aumento de contagios y falta de cuidados

El nuevo aumento de casos advierte una posible segunda ola de contagios

En referencia al cuidado de los médicos y la posibilidad de contagio que tienen, el doctor se destacó que "la gestión de las cuarentenas está complicando mucho la disponibilidad de personal. Es un porcentaje de gente que no puede venir al trabajo y hay que sustituirlos. Hay hospitales que cada dos o tres semanas hacen PCR al personal de áreas críticas, y yo creo que es una medida que deberíamos extender a todos los hospitales."

El peligro de acostumbrarse al coronavirus

La extensión de la pandemia y asi de muchas de las restricciones sociales impuestas por los gobiernos ha hecho que la población haya normalizado las cifras en UCI y el riesgo de colapso, a lo que Ricard Ferrer comenta que "llevamos muchos meses hablando de estos temas y, en cierta manera, se normaliza. Igual que el fumador, cuando ve en el paquete de tabaco que fumar mata, la imagen ya no le impacta. En el fondo estamos fracasando, hemos dejado circular el virus libremente. Es un fracaso colectivo: no hemos sido capaces de encontrar una manera para evitar esta circulación tan importante del virus."

A partir de esto, el doctor Ferrer aclaró que la falta de conciencia que está tomando la gente y que "si no se para la circulación comunitaria y no dejan de llegar casos al hospital, llegará un momento en que no podremos atender a todos. Es importante ser responsables e intentar revertir esta situación."

Fuente: El País