El presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, advirtió del riesgo de que la crisis del coronavirus genere una fragmentación en el mercado único de la Unión Europea y en la eurozona, y apuesta por financiar la recuperación tras la pandemia con nuevos instrumentos.

"Los riesgos de recesión y recuperación se distribuyen de manera desigual en la eurozona. Cuando la ubicación de una empresa en la Unión es un factor clave para su capacidad de recuperarse de la crisis, el mercado único está en juego", declaró el político durante una reunión virtual de la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

En ese sentido, precisó que si el brote de COVID-19 no se trata de manera adecuada dará lugar a un panorana socioeconómico y financiero "altamente fragmentado" en el club comunitario. "La fragmentación socavaría el mercado único y la unión monetaria", subrayó Centeno, quien instó a evitar ese escenario.

En particular, puso el acento sobre la necesidad de acordar un plan para abordar la deuda pública que generará la crisis sanitaria en los Estados miembros.

"La deuda aumentará en todos los sitios por esta tragedia humana que no tiene nada que ver con nuestras posiciones de partida o ubicación en el mapa. (à) En algunos países esto generará presión sobre las finanzas públicas que pondrá en riesgo la estabilidad financiera", comentó sobre un escenario en el que los países más afectados por la pandemia, como España e Italia, podrían ver crecer sus ya elevadas deudas públicas.

Los ministros de Finanzas europeos acordaron a principios de mes un paquete de medidas económicas por valor de más de medio billón de euros para responder a la crisis económica del coronavirus y también se comprometieron a trabajar en un fondo de recuperación para la etapa posterior a la pandemia.