El aeropuerto de la capital afgana de Kabul se vio desbordado cuando miles de personas intentaron huir del país tras la ofensiva relámpago de los insurgentes talibanes que derrocó al Gobierno y derivó en la huida al extranjero del presidente, Ashraf Ghani. Mientras tanto, Estados Unidos y países aliados buscan evacuar de manera apresurada al personal que todavía se encuentra en Afganistán

El fulgurante triunfo del talibán, que celebró anoche ocupando el palacio presidencial y las aglomeraciones en la terminal aérea, desencadenaron el pánico en la única salida del país. Según informó la cadena local 1TV News, aproximadamente un millar de afganos se desplazó hasta el aeropuerto internacional Hamid Karzai para intentar escapar. 

El temor entre la población es que los extremistas instauren un régimen fundamentalista similar al que existió cuando dirigieron el país entre 1996 y 2001. "Tenemos miedo de vivir en esta ciudad y estamos tratando de huir de Kabul. Como serví en el ejército, perdí mi trabajo, y es peligroso para mí vivir aquí porque los talibanes me atacarán, eso seguro", dijo desde el aeropuerto un testigo a la agencia de noticias AFP

En ese contexto, habrían muerto al menos cinco personas, según declaraciones de testigos que recogió la agencia internacional Reuters. A su vez, a través de diferentes videos en redes sociales, se compartieron las escenas de pánico, donde se puede ver a la gente invadiendo las escaleras de acceso y hasta colgándose de los aviones para intentar escapar.

Por lo pronto, los vuelos comerciales fueron cancelados “para evitar saqueos” mientras que compañías internacionales suspendieron el sobrevuelo del país, a pedido de Afganistán y debido al tráfico militar estadounidense. Mientras tanto, las tropas estadounidenses hicieron disparos al aire para controlar a la multitud que desconfía de las promesas de los talibanes de que nadie debía temerles.

En una situación que fue comparada en los medios internacionales con la retirada de Saigón durante la guerra de Vietnam, Estados Unidos envió 6.000 soldados al aeropuerto para evacuar al personal de la embajada y a afganos que los apoyaron como intérpretes o en otras funciones.

Muchos otros diplomáticos y extranjeros fueron evacuados apresuradamente de Kabul ayer y otros, como Francia, comenzarán la operación hoy. Por su parte, Alemania quiere desplegar soldados para facilitar las evacuaciones y hoy envió un Airbus A400M de la Bundeswehr (fuerzas armadas unificadas de Alemania) para la evacuación de ciudadanos alemanes y personal local afgano.

Los ciudadanos afganos y extranjeros que desean huir de Afganistán "deben ser autorizados a hacerlo", afirmaron Estados Unidos y otros 65 países en un comunicado conjunto, en el que advirtieron que los talibanes que deben demostrar "responsabilidad".

La debacle fue total para las fuerzas de seguridad afganas, financiadas durante 20 años con aproximadamente 80 mil millones de dólares por parte de Estados Unidos. El movimiento islamista radical inició una ofensiva en mayo tras el inicio de la retirada de las tropas extranjeras, en particular estadounidenses.

En poco más de diez días tomaron el control del país, veinte años después de haber sido expulsados por una coalición encabezada por Estados Unidos debido a su negativa a entregar al líder de la organización terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001