Al menos 27 personas murieron y decenas resultaron heridas tras un tiroteo en una iglesia cercana a la ciudad de San Antonio, Texas (Estados Unidos), según informaron autoridades locales.

El atacante fue abatido por los agentes de seguridad que acudieron al lugar del incidente.

El hecho ocurrió ayer cerca del mediodía en la Primera Iglesia Bautista en Sutherland Springs, 45 kilómetros al sureste de la ciudad de San Antonio.

Los testimonios recogidos por medios estadounidenses señalaban que un hombre entró al centro religioso y comenzó a disparar indiscriminadamente.

El comisionado de policía del condado, Wilson Albert Gamez Jr., señaló a la cadena estadounidense MSNBC que la cifra de muertos asciende a 27 personas y por lo menos hay 25 heridos.

En medio de la gira que realiza por Asia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en Twitter que está al tanto de lo sucedido.

“Que Dios esté con la gente de Sutherland Springs, Texas. El FBI y la policía están en el lugar. Estoy monitoreando la situación desde Japón”, escribió el mandatario.

La Casa Blanca señaló que Trump era informado constantemente sobre lo ocurrido y que conversó sobre el hecho con el gobernador de Texas, Greg Abbott.

Este condenó los hechos en su cuenta de Twitter: “Nuestras oraciones están con todos los que fueron perjudicados por este acto malvado. Nuestro agradecimiento a las autoridades por su respuesta”, dijo el gobernador texano.

El periodista de la BBC en Estados Unidos Peter Bowes reportó que, según un testigo, el hombre soltó al menos 20 ráfagas después de ingresar a la iglesia.

Por su parte, el alguacil Joe Tackitt confirmó a la prensa local que el pistolero había sido derribado.

Las imágenes de televisión mostraban una fuerte presencia policial en el pequeño pueblo (que alberga a unas 400 personas).

Se conoció que el Buró Federal de Investigación (FBI, por su sigla en inglés) también desplegó personal en el área.

Varias ambulancias y camiones de bomberos se dirigieron rápidamente al lugar del incidente.

Reportes de prensa señalaron que algunos heridos habían sido trasladados en helicópteros desde Sutherland Springs hacia hospitales cercanos.

El ataque sucedió poco más de un mes después de otro incidente similar que estremeció a Estados Unidos en el que un hombre mató a más de 50 personas disparando desde un hotel en Las Vegas.

Se desconocen los motivos que llevaron al atacante a perpetrar el atentado.