El gobierno alemán dejará de pagar las licencias por cuarentena a aquellos trabajadores que no estén vacunados contra la covid-19, como una forma de impulsar la inoculación luego de semanas en que la ratio de población vacunada se halla estancada en torno a un 60 por ciento.

Actualmente, un 63% de los alemanes tiene la pauta completa contra la covid-19, mientras que un 67% ha recibido al menos una dosis. Cifras insuficientes para enfrentarse al invierno con la variante delta –más contagiosa que la cepa original del virus– en expansión, de acuerdo con Yahoo Noticias.

El ministro de Salud alemán, Jens Spahn, explicó que de esta manera se busca que los contribuyentes no tengan que subvencionar a quienes se niegan a vacunarse, algo que considera “injusto”. 

El país germano aumenta así la presión sobre aquellos aún reticentes a vacunarse, y esta nueva norma se une a la prohibición para no vacunados de acceder a bares, restaurantes, cines y shoppings si no llevan consigo un test PCR negativo.

Críticas

El fin del pago de licencias a no vacunados entrará en vigencia en la segunda semana de octubre, y afectará a todas aquellas personas que no se hayan vacunado y den positivo por el coronavirus, así como a aquellas que decidan viajar a países designados de “alto riesgo” por las autoridades alemanas, ya que deberán permanecer en cuarentena durante al menos cinco días. 

Entre los destinos considerados de alto riesgo por Alemania para la covid-19 están Reino Unido, y varias zonas de Francia o Turquía, entre otros. Aquellos alemanes que tengan las dos dosis de la vacuna no estarán obligados a permanecer en cuarentena tras su viaje.

Los críticos de la medida argumentan que, aunque en Alemania no es obligatorio vacunarse, las autoridades están tomando medidas que hacen cada vez más difícil la vida a aquellos que deciden no hacerlo y, en concreto, esta iniciativa será, según denuncian, equivalente a una imposición a vacunarse contra la covid-19 porque muchos trabajadores no pueden permitirse quedarse en casa sin paga.

"Deberíamos ver esto de manera diferente", explicó el ministro de Salud en una rueda de prensa. “Se trata de justicia. Aquellos que se protegen a sí mismos y a los demás mediante una vacuna pueden preguntarse, con razón, por qué deberíamos pagarle a alguien que ha terminado haciendo cuarentena después de unas vacaciones en una zona de riesgo”, destacó el funcionario.

Incentivos

También existen preocupaciones sobre la privacidad. Alemania tiene leyes estrictas que regulan la privacidad de los datos y las empresas generalmente no tienen derecho a pedir información a su personal sobre temas de salud, de manera que no sería obligatorio declarar si se ha recibido o no la vacuna contra el coronavirus

Contra las restricciones para entrar en interiores ya se han producido manifestaciones en varios países, sin embargo, su eficacia parece probada: la prohibición de entrar en cines o teatros sin poseer certificado de vacunación, o pcr negativa, ha funcionado como un empujón para muchas personas que, por diversos motivos, no habían ido a vacunarse.

Así, en Francia en solo una semana 3,7 millones de franceses habían solicitado vez para inmunizarse frente a la covid-19 tras el anuncio por parte de Macron de hacer obligatoria la vacuna en agosto, o una prueba pcr negativa en su defecto, para entrar a espacios interiores.

En Alemania, además, las pruebas pcr necesarias, por ejemplo, para cenar en restaurantes interiores o entrar en un cine, dejarán de ser gratuitas también a partir de la segunda semana de octubre.