El presidente español, Pedro Sánchez (PSOE) rechazó calificar el fallo de la Justicia alemana que aceptó extraditar al ex presidente Carles Puigdemont pero para que sea juzgado sólo por el delito de malversación y no por el de sedición, pero celebró que el ex presidente catalán vaya a ser juzgado en España.

"Cuando era líder de la oposición y ahora como presidente del Gobierno tengo la misma máxima: las resoluciones judiciales no se califican, se respetan, y esto hace este Gobierno, sea en España, en Bélgica, Alemania o donde sea. Lo importante en términos de Justicia es que aquellas personas involucradas en los hechos del último semestre de 2017 tienen que ser juzgadas por parte de los tribunales españoles, y eso va a ocurrir. Lo único que espera la sociedad de su Gobierno no es calificar las resoluciones judiciales, es respetarlas", explicó el presidente del Gobierno en Bruselas, tras finalizar la Cumbre de la OTAN. "España es un Estado democrático y de derecho, al poder ejecutivo lo del ejecutivo y al judicial lo del judicial. No tenemos nada más que hacer salvo acatar". Fuentes del Ejecutivo citadas por el diario El Mundo explicaron que "el Gobierno no se pronuncia sobre las decisiones de los tribunales españoles y tampoco lo va a hacer sobre la Justicia alemana".

"Lo que el Gobierno desea", añadieron desde la Moncloa, "es que la Justicia pueda hacer su trabajo con todos los encausados". La vicepresidenta, Carmen Calvo, dijo antes de participar en un acto en Madrid que "así como no nos pronunciamos nunca sobre lo que acontece en la Justicia de España, tampoco lo vamos a hacer sobre la Justicia alemana".