La ONU alertó sobre la difícil situación que enfrentan los civiles en el noroeste de Siria, donde combates recientes han dejado numerosas bajas y han forzado a miles a dejar sus hogares, en el marco de una guerra que ya lleva casi siete años y provocó cientos de miles de muertos y el desplazamiento de la mitad de la población del país.

Según la ONU, los bombardeos aéreos y la lucha en el sur de la provincia de Idleb y en el norte de la provincia de Hama han forzado el desplazamiento de más de 270.000 personas desde el 15 de diciembre.

El grupo yihadista Estado Islámico (EI), que en 2014 lanzó una ofensiva para instaurar un califato en SIria y en la vecina Irak, fue desplazado de la zona norte de estos países, con la intervención de potencias globales.