La llegada del frío pone en alerta a China, que ante la aparición de varios casos de coronavirus por transmisión local en las ciudades de Tianjin, Shanghái y Manzhouli decidió imponer confinamientos, cerrar escuelas y hacer test masivos.

En este marco, el país asiático donde se originó el Covid-19 realiza pruebas de coronavirus que alcanzan a millones de personas, a pesar de tener un bajo número de casos comparado con Estados Unidos u otros países que lidian con fuertes picos o nuevas olas de coronavirus.

Las posibilidades de que el virus se propague son mayores durante el invierno por la necesidad de la gente de permanecer en lugares cerrados, coinciden expertos y gobiernos de todo el mundo.

Recientes rebrotes demostraron que aún existe un riesgo de un retorno del virus, pese a que en China está mayormente controlado. La Comisión Nacional de Salud de China informó hoy de dos nuevos casos de transmisión local en Shanghái en las últimas 24 horas, lo que eleva el total de siete desde el viernes pasado, informó la agencia de noticias china Xinhua.

China acumula hasta ahora 86.442 contagios y 4.634 muertes desde que el virus fue detectado por primera vez en su ciudad central de Wuhan.

Los dos últimos casos confirmados en Shanghái eran contactos estrechos de un trabajador aeroportuario que dio positivo días atrás. Por eso, el Aeropuerto Internacional de Pudong en esa ciudad decidió anoche testear a sus empleados, y para las primeras horas de hoy ya había recolectado 17.719 muestras, informaron autoridades.

En redes sociales se subieron videos que muestran escenas de caos en el aeropuerto, que serían a raíz de la inesperada orden de hacerse los test. Numerosos empleados se amontonaban frente a personal médico con el traje de protección personal en un estacionamiento donde se efectuaban las pruebas de detección del coronavirus.

En Shanghái los test eran más selectivos, para las personas asociados a un lugar en particular, como el aeropuerto o los hospitales donde trabajaban personas que dieron positivo, en vez de hacer las pruebas en todo un barrio.

En Tianjin, trabajadores sanitarios ya recolectaron más de 2,2 millones de muestras de residentes en el barrio de Binhai, luego del descubrimiento de cinco casos de transmisión comunitaria la semana pasada.

En Manzhouli, una ciudad de más de 200.000 habitantes, autoridades locales estaban haciendo pruebas hoy a todos los residentes luego de que se anunciaran dos casos el sábado pasado.

Las escuelas y lugares públicos de la ciudad fueron cerrados y se prohibieron las reuniones en público.

Cada vez que descubrió casos de transmisión local, China lanzó programas de pruebas masivas, además de cerrar escuelas y hospitales y aislar complejos residenciales o barrios enteros.

Las autoridades de Tianjin cerraron un jardín de infantes y trasladaron a todos sus docentes, alumnos y familiares a un centro de cuarentena. También confinaron un complejo residencial donde se descubrieron cinco contagios de coronavirus.