Chile cumplió ayer 26 jornadas de movilizaciones con una gran manifestación en Santiago y una huelga general que congeló la actividad en la ciudad costera de Valparaíso y otras partes del país en reclamo al gobierno de Sebastián Piñera de mejoras sociales y una reforma de la constitución.

En Santiago, el registro civil adhirió al paro convocado por la Asociación Nacional de Empleados Fiscales y prestaba servicios mínimos para aquellos que se fueran a casar y tuvieran cita previa. Por su parte, los trabajadores de la salud pública interrumpían el tránsito afuera del Ministerio de Salud, en el centro de la ciudad.

Las clases estaban suspendidas porque muchos profesores y alumnos no podían acudir a cumplir sus tareas rutinarias.

En Valparaíso el Congreso suspendió las actividades tanto de la Cámara de Diputados como del Senado, a lo que se sumó la suspensión del Merval, el metro que une Viña del Mar con Valparaíso y que comunica la región, así como el transporte público.

Los 26 días de movilizaciones han tenido un alto costo económico. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo estimó que se podrían perder hasta 100 mil empleos y muchas economías familiares y pequeños y medianos empresarios se han visto fuertemente afectados. El dólar cerró en 781,70 pesos por unidad tras estar en torno de los 700 a 720 pesos antes de las manifestaciones.