América Latina y el Caribe deben mantener políticas fiscales y monetarias expansivas para contrarrestar el impacto causado por la pandemia de coronavirus, en medio de la fragilidad que muestra la recuperación económica, reveló un informe de la CEPAL que propuso la creación de un impuesto al patrimonio de los más ricos para financiar el gasto social.

En el documento, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, dependiente de Naciones Unidas, destacó que los esfuerzos fiscales anunciados en 2020 representaron el 4,6% del PIB en promedio en los países de la región, destinados a fortalecer los sistemas de salud pública, apoyar a las familias y proteger la estructura productiva.

El organismo estimó que la recuperación de los niveles del PIB anteriores al inicio de la pandemia no se alcanzará antes de 2023 en la mayoría de los países de la región.

Endeudamiento

Además consideró que el gasto fiscal no solamente debe servir para apoyar la demanda interna, sino también para avanzar en inversiones intensivas en empleo, la transformación productiva, además de fortalecer y universalizar los sistemas de protección social.

El informe agregó que la expansión del gasto público y la caída de la recaudación tributaria produjo alzas significativas de los déficits fiscales y de los niveles de endeudamiento en la región, dijo el informe.

" América Latina y el Caribe es una de las regiones más endeudadas y presenta el mayor servicio de la deuda externa en relación con las exportaciones de bienes y servicios, que se sitúa en el 57%", apuntó.

La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, refirió que el impuesto sobre el patrimonio vuelve a estar en el debate global, como parte de los ingresos a la propiedad y se aplica al patrimonio neto, que es la diferencia entre el valor de todos los bienes y derechos que posee la persona (activos), y el valor de las deudas que mantiene (pasivos);  si bien hay casos en que se aplica sobre el patrimonio bruto (sin descontar las deudas).

Ejemplos

"Esto es valorar el alcance de los impuestos de la propiedad y el patrimonio y hacerlo, justamente, en un contexto de bajo ingreso tributario, de baja progresividad y de creciente desigualdad, eso lo proponemos seriamente", indicó durante la presentación del informe "Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe 2021".

La titular de la Cepal destacó que en Estados Unidos hay una propuesta de impuesto anual de 2% a patrimonios netos, entre 50 y mil millones de dólares, con una sobretasa de 1% a patrimonios mayores a mil millones de dólares.

Además, en América Latina ya hay tres países que aplican un impuesto similar. En Argentina hay un impuesto extraordinario al patrimonio a personas con activos superiores en alrededor de 2 millones de dólares. En tanto que en Bolivia un impuesto a las grandes fortunas grava a personas naturales con patrimonios superiores a 4.4 millones de dólares; y en Chile se debate un proyecto de impuesto por única vez a patrimonios superiores a 22 millones de dólares para financiar los costos de la pandemia.