La región de América Latina y el Caribe sufrirá la peor recesión desde la Gran Depresión de 1930, debido al impacto del coronavirus Covid-19 en la región, con una contracción del 5,3%, y sumará 30 millones de personas más en condiciones de pobreza.

Así lo anunció la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, quien ha explicado que la reducción del comercio internacional, la caída de los precios de productos primarios, la menor demanda de turismo y la reducción de las remesas han hecho que esta crisis sea especialmente delicada para la región.

La crisis en la región será la peor en toda su historia. Para encontrar una contracción de magnitud comparable hace falta retroceder hasta la Gran Depresión de 1930 (-5%) o más aún hasta 1914 (-4,9%).

La secretaria resaltó que las peores consecuencias de la crisis serán el aumento significativo del desempleo, con más de 11 millones de desempleados, la desigualdad y la pobreza. En concreto, el 40% de los trabajadores en América Latina trabaja en sectores en situación de riesgo, lo que podría suponer la caída de 30 millones de personas en la pobreza y de 15 millones en la extrema pobreza este año.

"Hemos estimado que la pobreza en la región podría aumentar en 30 millones más de pobres, pasando de 186 millones a 214 millones y de 67 millones a 83 millones en condiciones de pobreza extrema. Esta es la parte que más preocupa de esta crisis", ha añadido.

Los países más afectados serán Venezuela (18 %), México (6,5 %), Argentina (6,5 %), Ecuador (6,5 %), Nicaragua (5,9 %) y Brasil (5,2 %), mientras que los menos impactados son República Dominicana (0 %), Guatemala (1,3 %), Paraguay (1,4 %), Panamá (2 %), Colombia (2,6 %) y Honduras (2,8 %), según el informe.

En el medio de la tabla se encuentran Chile, Perú y Uruguay, con un descenso del 4 %, Cuba (3,7 %), Costa Rica (3,6 %), Haití (3,1 %), El Salvador y Bolivia (3 %) y las islas del Caribe (2,5 %).

La deuda pública bruta de la región aumentó 15 puntos entre 2011 y 2019, hasta registrar el 44,8% de su PIB. En el Caribe, la situación es más crítica, puesto que la deuda pública bruta representa un 68,5% de su PIB .

"Si lográramos tener mayor control sobre la evasión y la alusión fiscal tendríamos los recursos suficientes para educación y salud, que ahora es la gran prioridad", recalcó Bárcena.

Por otro lado, ha apuntado que el deterioro de las condiciones financieras internacionales ha reducido el financiamiento externo disponible para la región en 80.000 millones de dólares (73.671 millones de euros) entre 2019 y 2020.

En conjunto, el organismo ha estimado una contracción del 5,3% en América Latina este año y del 2% a nivel mundial. Estas proyecciones van en líneas con las realizadas por el FMI, que estimó una recesión del 5% para la región y del 3% a nivel mundial.