La reapertura de los diálogos comerciales entre Estados Unidos y China representan un importante y simbólico paso, afirmaron analistas internacionales.

"Es un acontecimiento simbólico pero muy importante porque ayuda a restablecer la confianza del mercado en un período difícil", dijo a la agencia oficial china Xinhua Carlo Altomonte, economista especializado en comercio internacional de la Universidad Bocconi de Milán.

El estancamiento comercial entre las dos economías más grandes del mundo se alivió en la cumbre del G20 en Osaka, Japón, cuando los líderes de ambos países acordaron reiniciar las conversaciones comerciales sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo.

Pero la reapertura de las conversaciones no significa que un acuerdo esté cerca, acotó Ettore Greco, vicepresidente del Instituto de Asuntos Internacionales, un laboratorio de ideas.

"Este es un nuevo comienzo para un largo proceso", dijo Greco a Xinhua.

La última ronda de conversaciones comerciales entre China y Estados Unidos tuvo lugar en Washington en mayo, durante la cual la Administración estadounidense incrementó los aranceles adicionales en productos chinos por un valor de 200.000 millones de dólares, del 10 al 25 por ciento, lo que llevó a un estancamiento que duró hasta la reunión del G20.

Según el Ministerio de Comercio de China, los principales negociadores comerciales de ambas partes sostuvieron una conversación telefónica el martes e intercambiaron opiniones sobre la implementación del consenso alcanzado por los dos jefes de Estado al margen de la cumbre del G20 en junio.