Las autoridades de Brasil arrestaron a ocho directivos de tres de las más grandes compañías suministradoras de petróleo en el mercado interno. Según informó el sitio web Veja, se les imputa la restricción del mercado y perjuicio a la libre competencia.

Los arrestos, como también registros en casas y oficinas, han afectado a las empresas Petrobras Distribuidora, Ipiranga (subsidiaria de Ultrapar) y Raízen (una empresa conjunta de Cosan y Royal Dutch Shell), que en conjunto controlan el 70 % del mercado.

El analista Pedro Fonseca señaló que en el fundamento de la imputación se le achaca a los brazos logísticos de las compañías pactar las cotizaciones de los combustibles en las estaciones gasolineras, "lo que implicaría una violación a las reglas del mercado brasileño".