Cientos de personas resultaron heridas tras el asalto a la mezquita de Al Aqsa por fuerzas israelíes, en medio de las protestas contra el desalojo de familias palestinas en Jerusalén Este, informan medios locales.

Los manifestantes lanzaron piedras a los agentes, que utilizaron balas de goma, granadas aturdidoras y gases lacrimógenos para dispersarlos. La Media Luna Roja Palestina informó que al menos 305 personas resultaron heridas durante los enfrentamientos, 228 de las cuales fueron trasladadas a hospitales.

Asimismo, nueve agentes de la Policía israelí resultaron heridos en enfrentamientos en el casco antiguo de Jerusalén. Las fuerzas israelíes se han retirado de la mezquita de Al Aqsa después de una redada de 4 horas.

Manifestaciones

Por su parte, la Policía prohibió a los israelíes visitar la Explanada de las Mezquitas, un lugar considerado santo tanto por musulmanes como por judíos, en el marco del Día de Jerusalén, que conmemora la toma de la parte oriental de la ciudad por Israel durante la Guerra de los Seis Días.

La decisión de la Policía de prohibir temporalmente a los visitantes judíos el acceso al lugar sagrado se produjo horas antes del inicio de una marcha por el Día de Jerusalén ampliamente percibida por los palestinos como una acción provocadora. Las autoridades israelíes permitieron la celebración del desfile a pesar de la creciente preocupación de que podría exacerbar aún más las tensiones.

Este año, la marcha coincide con el mes sagrado musulmán del Ramadán y se produce tras semanas de enfrentamientos entre la Policía israelí y los palestinos en Jerusalén.

El Consejo de Seguridad de la ONU programó consultas privadas hoy sobre las crecientes tensiones en Israel. Diplomáticos detallaron que la reunión fue solicitada por Túnez, el representante árabe en el consejo.