La pandemia de coronavirus no es el único gran problema que azota al mundo en estos tiempos. El calentamiento global es un peligro silencioso en crecimiento desde hace décadas y, de hecho, el 2020 fue el año más cálido de la historia. En este contexto, Bill Gates financia un ambicioso pero posiblemente riegoso proyecto para bajar la temperatura del planeta con un insólito método: tapar el Sol.

Se trata de la iniciativa "Experimento de Perturbación Controlada Estratosférica (SCoPEx)", un proyecto de geoingeniería lanzado por investigadores de la Universidad de Harvard que se podrá llevar a cabo por el apoyo financiero del magnate Bill Gates.

SCoPEX intentará verter a la atmósfera de polvo de carbonato de calcio por medio de un globo gigante, con el objetivo de ver si se puede atenuar la luz solar y así contrarrestar los efectos del calentamiento global. Por ahora, el primer globo en desarrollo permitirá observar los efectos del plan a pequeña escala.

Los científicos de Harvard que estudian el clima llevan años en la preparación del lanzamiento de un globo capaz de rociar la atmósfera con partículas reflectantes para poder extraer información sobre la capacidad humana de contrarrestar (o no) el calentamiento global.

 

Cómo funcionará SCoPEX

El experimento financiado por el fundador de Microsoft busca avanzar en comprender cómo funcionan los aerosoles estratosféricos en el ambiente espacial, así como mejorar las simulaciones de computadora de ingeniería solar utilizadas hasta ahora para estudiar este tema y comprobar si funcionan en el mundo real, según indican los investigadores en el sitio web de Harvard.

De esta forma, el proyecto SCoPEX permitirá realizar "mediciones cuantitativas de aspectos de la microfísica de aerosoles y la química atmosférica que actualmente son muy inciertos en las simulaciones". Entre otras cosas, el experimento permitirá contestar preguntas como "¿es posible encontrar aerosoles que puedan reducir o eliminar la pérdida de ozono, sin aumentar otros riesgos físicos?", explican los investigadores.

En la primera etapa de prueba, para probar sus efectos a pequeña escala, enviarán al espacio un globo científico que se elevará 20 kilómetros en la atmósfera. A esa distancia, liberará hasta dos kilogramos de carbonato de calcio para crear una masa de aire perturbado de aproximadamente un kilómetro de largo y cien metros de diámetro.

"Luego, usaremos el mismo globo para medir los cambios resultantes en la masa de aire perturbada, incluidos los cambios en la densidad del aerosol, la química atmosférica y la dispersión de la luz", en otras palabras, ver si puede "tapar" la luz del Sol.

"La ventaja del globo a propulsión de SCoPEX es que nos permite crear un pequeño volumen controlado de aire estratosférico y observar su evolución por (esperamos) 24 horas. De ahí su acrónimo, Experimento de Perturbación Controlada Estratosférica", indican los científicos.

El carbonato de calcio fue elegido por sus propiedades para reflejar la luz solar. Según los investigadores, no resulta tóxico aunque no exista en la estratosfera de forma natural, además, no supone un riesgo en la destrucción del ozono y el calentamiento estratosférico.

Está planificado un primer vuelo en junio de 2021 para lanzar un globo científico a 20 km de altura desde Suecia, aunque no sería el experimento en sí mismo, sino que servirá para probar cómo funciona la plataforma de SCoPEX, ya que en esa ocasión no se lanzarán partículas.

En un futuro, en caso de que el Comité Asesor independiente apruebe un vuelo científico, los investigadores de Harvard planean "liberar carbonato de calcio, un polvo mineral común", o incluso otros materiales como sulfatos.

 

Los riesgos de tapar el Sol

El proyecto financiado por Bill Gates para tapar el Sol despertó las alertas en la comunidad científica ya que podría ser riesgoso, aunque los investigadores lo niegan.

Según aseguran los científicos a cargo de SCoPEX, "la prueba no representará ningún peligro significativo para las personas o el medio ambiente" porque "el carbonato de calcio es una sustancia química no tóxica que se encuentra comúnmente en la naturaleza" y se usa en la producción de papel y la pasta de dientes.

"En general, la cantidad de materiales que se liberarán (menos de 2 kilogramos para el carbonato de calcio) será muy pequeña en comparación con otras liberaciones rutinarias de material a la estratosfera por aviones, cohetes o vuelos de rutina en globo", y en caso de probar también la liberación de sulfato la cantidad a usar "sería menor que la cantidad liberada durante un minuto de vuelo de un avión comercial típico".

Al lanzamiento del globo con carbonato de calcio (CaCo3) le seguiría el desarrollo de la tecnología que potencialmente reflejaría la luz solar fuera de la Tierra y así enfriar el planeta.

A pesar de su carácter novedoso, muchas investigaciones relacionadas antecesoras no lograron avanzar en los últimos años, sobre todo debido a la controversia por los "riesgos impredecibles" que podrían causar al ser aplicados a gran escala.

David Keith, profesor de física aplicada de la Universidad de Harvard -institución que llevará adelante el proyecto-, reconoció que existen "muchas preocupaciones reales" de la geoingeniería ya que nadie sabe qué pasará hasta que se libere el CaCO 3 y se estudien sus efectos.

El año pasado el informe anual de Copernicus, el servicio europeo sobre cambio climático, registró un aumento de la temperatura media de +1,25 ºC respecto a la era preindustrial. El 2020 fue el año más caluroso de la historia y se equiparó a los niveles de 2016, aunque hace cuatro años había sucedido el fenómeno El Niño, que provoca un alza de las marcas térmicas. La década 2010-2020 fue la más calurosa de la historia, y el año pasado cerró con una suba de 0,4 grados respecto a 2019.