La  Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca reanudaron sus ensayos clínicos en Gran Bretaña de la vacuna contra el coronavirus, después de que un voluntario sufriera una reacción adversa, por lo que se tuvo que hacer un alto a las pruebas.

"Los ensayos clínicos para la vacuna contra el coronavirus AstraZeneca Oxford, AZD1222, se han reanudado en el Reino Unido tras la confirmación por parte de la Autoridad Reguladora de Salud de Medicamentos (MHRA) de que era seguro hacerlo", señaló la compañía en un comunicado. 

El fármaco que se producirá en Argentina en conjunto con México para su distribución en Latinoamérica, es considerado uno de los "más avanzados en el mundo".

Mielitis transversa, la enfermedad que despertó el voluntario

Mielitis transversa, la enfermedad que obligó a la farmacéutica AstraZeneca a suspender las pruebas de su vacuna contra el coronavirus y que ya se encontraba en fase 3. 

El efecto secundario que desarrollo uno de sus voluntarios se trata de un trastorno neurológico que causa la inflamación de la médula espinal, daña la mielina, es decir, el material aislante que cubre las fibras de las células nerviosas, y pone en riesgo de alterar el sistema en su conjunto al interrumpir la comunicación entre los nervios de la médula espinal con el resto del cuerpo.