La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, la primera mujer negra de ascendencia asiática en ocupar el cargo, se dijo hoy "lista para servir", tras asumir en una ceremonia de investidura cargada de simbolismos.

"Lista para servir", escribió Harris en su Twitter, un mensaje similar al publicado tras ser elegida en agosto como candidata a la Vicepresidencia por Joe Biden, cuando escribió: "Lista para ir a trabajar".

La toma de posesión de Harris estuvo llena de simbolismos.

El primero fue su vestimenta: no solo decidió vestirse con ropa de los diseñadores negros, Christopher John Rogers, de Nueva York, y Sergio Hudson, de Carolina del Sur, sino que además eligió el violeta como guiño a Shirley Chisholm, la primera afroestadounidense en postularse a la Presidencia en 1972.

Otro símbolo, esta vez de unidad, se produjo al inicio de la ceremonia de investidura, cuando fue escoltada por uno de los oficiales de la Policía del Capitolio que lideró el fin del asalto al Congreso hace dos semanas por simpatizantes del mandatario saliente Donald Trump.

El agente Eugene Goodman fue aclamado como "héroe" por dirigentes de ambos partidos tras la viralización de un vídeo en las redes sociales, donde se ve cómo despistó a los manifestantes trumpistas para evitar que ingresen al pleno del Senado, después de que irrumpieran en el edificio, lo vandalizaran y suspendieran por unas horas la proclamación oficial de la victoria electoral de Biden y Harris.

También el juramento de la vicepresidenta estuvo cargado de simbolismo, al hacerlo sobre dos biblias: una que pertenecía a su exvecina y amiga, Regina Shelton, y otra a Thurgood Marshall, el primer afroestadounidense en servir en la Corte Suprema, quien ha sido una inspiración para su carrera.

La biblia de Shelton, a la que vicepresidenta describió como una "segunda madre", ya había sido usada por Harris cuando fue investida fiscal general de California y también al asumir como senadora.

Además, la vicepresidenta juró ante la magistrada de la Corte Suprema, Sonia Sotomayor, quien fue la primera jueza de ascendencia latina y la tercera mujer en integrar el máximo tribunal del país.

La nueva vicepresidente, quien fue precandidata en la interna demócrata y discutió con Biden en los debates de la primaria, renunció el lunes a su banca en el Senado para asumir su cargo en el Ejecutivo. Antes de llegar al Congreso, se desempeñó como fiscal general de California entre 2011 a 2017.

La investidura se celebró con un público reducido debido a los protocolos para evitar los contagios por Covid-19, y su dispositivo de seguridad es el más potente de la historia del país, con hasta 25.000 militares desplegados en Washington, ante los temores de nuevos ataques tras el asalto al Capitolio del día 6.